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No hipoteques tu casa si no puedes pagar estos gastos iniciales

Hipotecar la casa nos puede venir bien si necesitamos una suma importante de dinero, pero tiene unos costes iniciales que hay que tener en cuenta. 

No hipoteques tu casa si no puedes pagar estos gastos iniciales
Hipotecar una vivienda cuesta dinero. / Pixabay
Hipotecar una vivienda cuesta dinero. / Pixabay

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HelpMyCash

HelpMyCash

HELPMYCASH es una firma de analistas de productos financieros (cuentas, depósitos, tarjetas, hipotecas...) que colabora en @mundiario

Desde hace ya algunos años, dentro del mercado financiero han aparecido diversas compañías privadas y agencias de intermediación que se dedican exclusivamente a conceder créditos con garantía hipotecaria a clientes que necesitan dinero para aceptar una herencia, reunificar sus deudas o evitar embargos. Con estos productos, el titular puede obtener financiación incluso sin necesidad de acreditar ingresos estables o teniendo deudas registradas en ficheros de morosidad, siempre poniendo una vivienda en propiedad  y sin cargas como garantía. Sin embargo, desde el comparador HelpMyCash.com avisan de que estos préstamos también tienen un coste inicial que puede llegar a ser bastante elevado, así que no conviene pedirlos si no se puede pagar.

Comisión de apertura e intermediación

El gasto inicial más conocido de estos y otros préstamos es la comisión de apertura. En los créditos con garantía hipotecaria que conceden empresas privadas como Suitaprest, Supre Grupo o T-Presta, este cargo puede ser distinto en función de la política de cada compañía y del propio perfil del cliente. Generalmente, su precio suele oscilar entre el 0,25% y un máximo que rara vez supera el 2,5% del importe concedido.

Asimismo, si el préstamo lo firmamos a través de un intermediario financiero, este nos cobrará la llamada comisión de intermediación. Esta, igual que la de apertura, no está regulada, pero suele ser más cara: de entre el 2% y el 5% del capital del crédito o, en los casos más extremos, de hasta el 10% o superior. El intermediario tiene la obligación de comunicarnos el coste de este cargo en el momento de solicitar sus servicios.

Ambas comisiones habrá que pagarlas en el momento de formalizar el contrato; nunca antes. En general, se pagan al firmar la escritura del crédito, aunque algunas compañías optan por descontarlas del capital prestado. En el primer caso, deberemos desembolsar una suma importante de dinero al inicio de la operación, mientras que en el segundo, el crédito que nos darán tendrá un importe más bajo que el solicitado.

Tasación y nota simple

Asimismo, desde HelpMyCash.com recuerdan que para conseguir un préstamo con garantía hipotecaria es necesario tasar la vivienda que se quiere hipotecar para conocer su valor. El coste de esa tasación puede variar según la agencia, pero suele ser de unos 300 euros de media. Además, también habrá que contar con una nota simple que acredite que el inmueble está libre de cargas (o con una hipoteca con muy poco capital pendiente), cuyo precio ronda los 20 euros. Ambas partidas se abonan antes de recibir la oferta final de la financiera.

Así las cosas, si queremos hipotecar nuestra casa para conseguir 50.000 euros y se nos aplica una comisión de apertura del 2%, tendremos que abonar unos 1.320 euros para formalizar las escrituras: 1.000 euros por la comisión de apertura, unos 300 por la tasación y unos 20 por la nota simple. Si no contamos con ese dinero, por lo tanto, no podremos acceder al crédito, a no ser que la financiera nos lo descuente del importe concedido (en cuyo caso puede que obtengamos menos dinero del que necesitábamos).

Y como recomendación adicional, los expertos de HelpMyCash.com solo aconsejan contratar estos préstamos con garantía hipotecaria si se tienen unos ingresos que permitan pagar sus cuotas sin problemas. Hay que recordar que, en caso de demora, la vivienda hipotecada podría ser embargada para saldar la deuda y, si su valor no fuera suficiente, también podrían serlo el resto de los bienes presentes y futuros del titular. Cabe decir, eso sí, que como el importe de estos créditos rara vez supera el 40% o 50% del valor de la casa, es muy poco probable que se dé ese segundo escenario. @mundiario