Cinco grandes lecciones para la gestión de negocios que ha dado Jeff Bezos
El empresario estadounidense pasó de tener una pequeña tienda online en el garage de su casa a ser el dueño de uno de los imperios digitales más grandes del mundo.
Su nombre llegó a Wall Street sin mayores laureles en su palmarés. Se trataba de un hombre que estaba apostando por una empresa innovadora, sí, pero extremadamente arriesgada considerando la situación de la tecnología en aquel entonces. Pero a estas alturas, es uno de los empresarios más respetados ya no solo del parque de Nueva York, sino del mundo.
Jeff Bezos es la mente detrás de Amazon, la gigante del comercio electrónico que empezó como una simple tienda de libros por internet cuando éste todavía no se había popularizado como a estas alturas. Esta semana trascendió que las acciones de la megatienda habían llegado a cifras records y la fortuna del empresario correspondía a la cantidad de ceros que tenía el precio unitario de sus títulos. Bezos es ya uno de los grandes hombres de negocio de nuestra era y por ello, a continuación cinco lecciones de gestión empresarial que se desprenden de un hombre que de tener un par de artículos a la venta desde el garage de su casa ha llegado a ser la cabeza de un gran imperio digital:
1- Busca otras opciones aparte de los precios
Para que una empresa sea competitiva no siempre basta con que los precios puedan competir con los de los rivales. Hay que buscar y rebuscar alguna otra ventaja o seña distintiva. Por ejemplo, Amazon cuenta con una serie de filtros asociativos que muestran artículos que pueden interesar a un usuario en específico según su historial de compra y navegación. Los filtros son tan buenos, que incluso un libro puede deducir qué tipo de música le gustará al mismo usuario. En otras palabras, Bezos no juega con los precios, sino personaliza la experiencia de compra.
2- Entre más no siempre es mejor
Cuando una empresa comienza no tiene por qué hacerlo con un inventario de activos escandaloso. Un grupo de entre 5 y 7 personas debería bastar siempre y cuando las mismas sean seleccionadas de manera tal que estén comprometidos al 100% con el proyecto. Hay una regla llamada La regla de las dos pizzas, y ésta indica que el equipo ideal es aquel al que se puede alimentar con las rodajas de dos pizzas. Para 2015, Bezos tenía a su disposición a 154.000 empleados en todo el mundo, pero esa cantidad se irá reduciendo pues el empresario ya ha empezado a gestionar la compra de drones que sustituirán a las personas encargadas de repartir los productos.
3- No subestimar a la competencia
La tienda de Bezos cuenta con robots que navegan en las páginas de la competencia para verificar precios y ajustar los propios. De igual forma cuenta con un departamento llamado Inteligencia Competitiva, la cual compra grandes volúmenes de productos a las empresas rivales para someter todo el proceso de compra y venta a un análisis.
4- Cuidarás al cliente con todo tu ser, tu alma y tus fuerzas
Amazon gira en torno a sus clientes. Son ellos quienes influyen en las decisiones de la empresa y son también el centro en torno al que giran sus actividades. Bezos da prioridad a la respuesta inmediata y eficaz a las quejas y reclamaciones de sus usuarios. Es más, su correo personal corporativo jeff@amazon.com está disponible para que cualquiera pueda comunicarse directamente con él. Según cuenta la leyenda, cuando algún cliente reporta que no ha sido resuelta su situación, Bezos envía un correo electrónico a sus colaboradores. El correo no lleva más que el signo "?", y eso es suficiente para que el equipo se ponga a trabajar a toda marcha para poder hacer feliz al usuario insatisfecho.
5- No confíes en el presente
Jeff Bezos renunció en 1994 a su puesto como vicepresidente de D.E. Shaw & Co, una empresa de inversiones financieras en Wall Street, cabalmente. Su decisión llegó luego de leer que el Internet crecía a un ritmo del 2.300% en cuanto a su base de usuarios por año. Bezos sabía que para entonces la web era un recurso, dentro de todo, todavía muy limitado pero que eventualmente podría esparcirse en el mundo y ser el medio de comunicación del futuro. Y acertó.
Como lector apasionado, inició su negocio de venta de libros por Internet y la apuesta resultó. Bezos no confió en lo que conocía. Se mantuvo al tanto de las tendencias del mundo, no forzosamente solo las del mercado en que se movía -el de las inversiones en Wall Street- y sacó provecho de una de sus pasiones.
Cualquier emprendedor debe aprender a analizar las tendencias, mantenerse al tanto de qué está de moda y encontrar alguna forma de sacarle provecho. Debe buscarse siempre térrenos fértiles antes que los demás.