Lo más importante de una bodega familiar es el arraigo, dice Antonio Polo

Pagos de Peñafiel Gran Reserva
Pagos de Peñafiel, un gran reserva.

Usar la misma copa para un tinto y un blanco no es recomendable. Los vinos blancos se toman más frescos y, por lo tanto, las copas deben ser más estrechas: ayudan a retener más el frío.

Lo más importante de una bodega familiar es el arraigo, dice Antonio Polo

Usar la misma copa para un tinto y un blanco no es recomendable. Los vinos blancos se toman más frescos y, por lo tanto, las copas deben ser más estrechas: ayudan a retener más el frío.

MUNDIARIO ha entrevistado a Antonio Polo, propietario y responsable de la bodega Hijos de Antonio Polo. Elabora vinos de la marca comercial Tinto Pagos de Peñafiel, en la localidad de Peñafiel (Valladolid). Su vino está incluido en la Denominación de Origen de Ribera del Duero.

- ¿Qué importancia tiene mantener los vinos a buena temperatura?

Es muy importante mantener los vinos en buena temperatura tanto en bodega como cuando hayan salido de ella, y eso es válido para restaurantes, tiendas e incluso cuando lo tenemos en nuestras casas... Para una buena conservación del vino es fundamental una temperatura entre 14 y 15 grados, evitar variaciones bruscas de temperatura y zonas muy iluminadas. El vino es un ser vivo y hay que cuidarlo. También afecta al servirlo, si el vino está muy frio disminuye la volatilidad y pierde su intensidad aromática. Un vino con una crianza servido demasiado frío pierde.

- ¿Podemos utilizar la misma copa cuando tomamos diferentes vinos, blanco y tinto? ¿Importa el diseño?

- Usar la misma copa para un tinto y un blanco no es recomendable. Los vinos blancos se toman más frescos y, por lo tanto, las copas deben ser más estrechas: ayudan a retener más el frío. Pero con un modelo de boca ancha, de manera que el diámetro nos deje tomar percepción de los sabores. Es importante tomar el vino en una buena copa ya que la primera impresión es la vista, en nariz y boca.

- ¿Cree usted que es importante estar dentro de una denominación?

Pienso que sí, es como añadir una garantía al vino. La denominación en la que estamos nosotros, RIbera del Duero, comenzó alrededor del año 1980. La iniciativa partió de bodegueros y viticultores de la zona con la intención de cuidar, impulsar y conseguir la mayor calidad para sus vinos.

- ¿Con la crisis en qué situación  se encuentran las bodegas de la Ribera de Duero?

Somos 270 bodegas. Debido a la crisis del mercado nacional bajó el número en el año 2012 pero batió record histórico el consejo regulador al entregar 77.600.000 contra-etiquetas a pesar de la crisis.

Su bodega es familiar, ¿puede contarnos cómo funciona?

- Sí, es familiar. Se creó en el año 1998, los propietarios somos mi cuñado, Teodoro Arenales, que se encarga del viñedo, y yo, Antonio Polo, que me encargo de bodega. Podemos hacer lo que nosotros pensamos que es lo mejor para nuestros vinos. No importa el tiempo y las horas que podemos estar en la bodega. Lo más importante de una bodega familiar es el arraigo que conlleva: en vendimias estamos tres generaciones y eso crea la tradición, al estar uno involucrado desde que nace e intentar hacerlo lo mejor posible ya que es tuyo y lo tienes que cuidar, para que pueda pasar de padres a hijos.

- ¿Cuánto producen?

Nuestra producción, dependiendo de la añada, es de 120.000 kilos, de la  variedad tempranillo. Las edades de los viñedos: 80, 35 y 15 años, que destinamos para distintos vinos. Aunque lo importante es el suelo y el micro-clima en el que nos encontramos. La climatología que se caracteriza por una pluviometría (450mm de lluvia al año) y veranos secos de 40ªC e inviernos largos y 2.400 horas del sol, todo esto hace que nuestros vinos mantenga tan buena calidad.

- ¿Qué tipos de vinos realizan?

- Con tinto, hacemos vino joven -roble -, crianza, vendimia selección y reserva. En la marca Pagos de Peñafiel y con la marca Aldealbar hacemos vino blanco de la variedad verdejo. Los vinos joven-roble son muy afrutados, con un paso de barrica, ideal para tapear. Los crianzas tienen una permanencia en barrica de 14 meses y más tiempo de extracción para conseguir más cuerpo y evolución en botella. Vendimia selección pasa por barrica nueva de roble francés, que le ayuda a redondearse posteriormente: envejece 14 meses en barrica, con una producción muy limitada. Y el reserva tiene una barrica de 18 meses, y la bodega solo lo saca al mercado si creemos que es un año excelente. Elegimos unos viñedos de muy bajo rendimiento, de 2.000 kg por hectárea. Y el verdejo es un vino del año, muy ligero y fresco, muy floral.

- ¿Exportan a muchos países?

Estamos trabajando en Inglaterra, Suiza, Austria, Filipinas, México... y posiblemente estaremos pronto en países sudamericanos. Esto es importante ya que para nosotros seria más fácil estar en esos países.

- ¿Se presentan a concursos?

- En el 2013 presentamos el verdejo a los zarcillos y nos concedieron medalla de plata. Con el crianza fimos al Concurso Mundial de Bruselas, done obtuvimos una medalla de oro. Y en el vendimia selección, en Decanter, una medalla de oro.

Lo más importante de una bodega familiar es el arraigo, dice Antonio Polo