Sin gorroneo fiscal, no habría tanto déficit y se contendría la bola de nieve de deuda

María Jesús Montero. / Mundiario
María Jesús Montero. / Mundiario
En el Pacto de Reconstrucción que se propone desde La Moncloa no debiera faltar un pilar que elimine el actual gorroneo fiscal interno existente en España. Reconstrucción no puede significar volver al pasado, sino ponerse a la altura de la capacidad fiscal de los socios de la zona euro.
Sin gorroneo fiscal, no habría tanto déficit y se contendría la bola de nieve de deuda

Las previsiones de desplome del PIB (- 10 %) y de incremento del déficit público (también hasta casi el -10%) para España en este 2020, a causa del impacto económico y social de la contaminación global por coronavirus (Covid-19), no solo reclaman facilidades de crédito (MEDE y BCE) para financiar el mayor déficit y deuda pública sino también, mientras no se pueda mutualizar la nueva deuda, que al menos se puedan mutualizar los mayores ingresos públicos necesarios para reforzar el presupuesto Europeo tal como detallaba en un reciente análisis en este diario.

Sin embargo en el Pacto de Reconstrucción de la economía española que propone el Presidente Sánchez no debiera faltar un pilar que elimine el actual gorroneo fiscal interno existente en España.

No solo, como veremos aquí, porque evitaríamos seguir haciendo crecer nuestra bola de nieve de deuda, sino porque, mientras así no lo hagamos, pueden nuestros socios europeos decir, con razón, que no hacemos todos los esfuerzos que debiéramos para financiar nuestros (crecientes) gastos públicos.

Lo que denomino gorroneo fiscal en España queda fielmente recogido en un primer gráfico en el que se visualiza para los últimos dos años el esfuerzo de ingresos públicos respecto al PIB en España y en la media de la eurozona según recientes datos del FMI.

Debe enfatizarse que estamos hablando del PIB de cada caso, si el nuestro es menor el porcentaje se aplica también sobre una cifra menor.

PIB e ingresos públicos. / Mundiario

Fuente: elaboración propia con datos del FMI.

Se observa que año tras año algo más de siete puntos de PIB es lo que dejamos de aportar en España a nuestras arcas públicas por debajo de lo que hacen nuestros socios del euro por término medio. Siete puntos de PIB que desde la Gran Recesión de 2008, por no hablar de antes, suponen la friolera de un 70 % del PIB. Un gigantesco gorroneo fiscal que si se contrapone al intenso incremento entre 2008-2018 de nuestra deuda pública (que pasó del 40% al 98% del PIB) implica que de no haberse producido tal gorroneo nuestra deuda pública no habría crecido en absoluto. Siendo, en ese sentido, muy legal pelo no poco ilegítima desde el punto de vista social.

Claro que eso es hoy agua (muy sucia) pasada. Ahora hablamos del futuro, de la reconstrucción que hay que acometer. Pues bien el FMI estima, como vemos en ese mismo gráfico, que en 2020 y 2021 el gorroneo español no solo no va a disminuir sino que va a incrementarse, porque de siete puntos de diferencial respecto a la media de la eurozona pasamos a ocho puntos. Nos venimos arriba: empeoramos.

De manera que la palabra reconstrucción debiera significar suprimir el gorroneo en vez de incrementarlo. Y eso implica una profunda e integral reforma fiscal que refuerce nuestra capacidad recaudatoria en siete puntos del PIB, a costa de las rentas más altas y de las bases más móviles (rentas no salariales, sociedades, patrimonio, inversión, finanzas, cotizaciones sobre el valor añadido no salarial, etc.) para reducir el peso recaudatorio que ahora descansa en las rentas del trabajo y en el consumo de los sectores sociales de rentas medias y bajas.

Como quiera que el FMI también presenta sus previsiones de déficit público para España en 2020-2021 derivadas de la Gran Recesión del Covid-19, tiene singular interés contrastarlas y presentarlas en dos escenarios: uno en el que continúe nuestro castizo gorroneo fiscal y otro en el que se suprima tal gorroneo. Los presentamos en este segundo gráfico.

El déficit público de España, sin gorroneo fiscal. / Mundiario

Fuente: elaboración propia con datos del FMI.

De continuar con nuestro histórico gorroneo se producirá este año 2020 un gigantesco agravamiento del déficit público (del -2,6 al -9,7) a causa de los gastos extraordinarios necesarios para enfrentar la crisis del coronavirus Covid-19 (sanitarios, desempleo, renta mínima, ayudas a empresas, inversiones, etc.), que se traducirá en un espectacular aumento de nuestra ya elevada deuda pública. Se acelera la bola de nieve.

Pero de suprimir tal gorroneo la buena noticia es que acabaríamos este nefasto año 2020 con un déficit inferior al del año 2019 (de un -2,6 pasaríamos no a un -9,5 sino a un -1.1) y el próximo año  … ¡anotaríamos superávit público!.

De manera que habrá que estar muy atentos a que senda de ingresos, y por qué vías, se detalle en ese Pacto o Presupuestos de Reconstrucción. Porque en este caso reconstrucción no puede significar volver al pasado, sino ponernos a la altura de la capacidad fiscal de nuestros socios de la eurozona.

Algo que los castizos compatriotas que ven, con motivo, en peligro sus privilegios y alegrías fiscales actuales, descalificarán a viva voz mediática como marxismo o comunismo fiscal. Cuando no se trata más que de homologarnos al conjunto de las economías de mercado de la eurozona. @mundiario

Sin gorroneo fiscal, no habría tanto déficit y se contendría la bola de nieve de deuda
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