Google enfrenta una multa de 300.000 euros por captar datos de redes WiFi abiertas

Coche de Google Street View. / USAhora.com

La Agencia Española de Protección de Datos ha sancionado a la firma por  almacenar correos, contraseñas y direcciones sin consentimiento de los usuarios usando su servicio de coches Street View. 

Una nueva multa sacude a Google. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha sancionado a la firma este martes por incurrir en una “infracción grave” al apropiarse de datos personales sin consentimiento a través de las redes WiFi abiertas y usando como objeto los coches de su servicio Street View entre 2008 y 2010. La falta atenta contra la Ley de Protección de Datos y por eso el gigante tecnológico deberá pagar 300.000 euros.

La sentencia aparece como el resultado de una extensa investigación que la agencia española comenzó en 2010. En aquel entonces la compañía multinacional enfrentaba un procedimiento judicial penal abierto en el Juzgado de Instrucción Nº 45 de Madrid, por lo que la AEPD se vio en la obligación de suspender su tramitación. Pero la causa no quedó ahí. Desde ese momento el organismo público se dedicó a estudiar cada movimiento de Google en torno al asunto, y luego de años la conclusión se ha hecho ley.  

El servicio Street View estaba basado en el recorrido de los coches de Google Maps con la intención de fotografiar las calles de las principales ciudades del mundo. Una idea que al final terminó siendo una pesadilla.  

Según detalla la demanda, Google, habría recopilado información relativa a direcciones de correo electrónico de personas físicas, códigos de usuario y contraseñas que permiten acceso a cuentas de correo electrónico, además de direcciones IP, direcciones MAC de los routers y de los dispositivos conectados a las redes inalámbricas (SSID). Todo esto sin que los ciudadanos afectados tuviesen conocimiento ni expresaran su consentimiento. Aunque de momento se desconoce si realmente estos datos estaban especialmente protegidos.

Sin embargo, la AEPD ha explicado que “el hecho de que los titulares de redes WiFi no aseguren el cifrado de estas redes, en perjuicio de la seguridad de sus datos, no autoriza de ningún modo la recogida de la información ni ningún uso posterior de esta”. Lo que significa que Google no tiene forma de escapar. 

Consciente de ello, la compañía ha afirmado este martes que "por su puesto" abonará la sanción impuesta, aunque ha aprovechado la llamada de atención para dejar claro que hace años, cuando tuvieron conocimiento del problema, hallaron una solución de forma inmediata. "En Google trabajamos concienzudamente para cumplir con las políticas relacionadas con la privacidad", han dicho fuentes de la empresa al diario Europa Press. "En este caso, y remontándonos al año 2010, ya dijimos públicamente que nos equivocamos e, inmediatamente, informamos del error a la Agencia Española de Protección de Datos y solucionamos el problema que afectaba a nuestros sistemas", añadieron. @mundiario