Los gallegos pagarán hasta tres veces la crisis de las cajas para, finalmente, regalarlas

Una manifestación de trabajadores de Novagalicia Banco / Xurxo Lobato.

Ayudas estatales por casi 9.000 millones. Recursos propios de las cajas consumidos por 3.000 millones. Y  titulares de preferentes o subordinadas que habrán contribuido con otros 560 millones.

Los gallegos pagarán hasta tres veces la crisis de las cajas para, finalmente, regalarlas

El pasado 2 de septiembre el Banco de España publicaba una nota informativa sobre las ayudas financieras públicas en el proceso de recapitalización del sistema bancario español. Ayudas que, en diversas formas de capital, desde mayo de 2009, ascienden a 61.366 millones. Sin embargo no incluyen en esa cifra los avales del Estado a emisiones de entidades de crédito, concedidos para facilitar su acceso a los mercados de capitales, ni tampoco los apoyos a los procesos de recapitalización y reestructuración en ampliaciones privadas de capital o en asunción de pérdidas, como en los casos de Cajasur, Caja Castilla La Mancha, Banco de valencia o la CAM, por ejemplo.  Dichos avales se estima que alcanzarían los 120.000 millones de euros, por lo que las ayudas a la banca sumarían unos 180.000 millones de euros, unos 4.000 por cada español.

Sin embargo el coste de la crisis en el caso de las cajas de ahorros resulta muy superior. Pongamos el caso de NCG Banco. Según el informe del Banco de España las ayudas directas ascienden a 8.981 millones de euros, se componen en 5.425 millones en capital proveniente del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) desembolsados en diciembre de 2012, 2.465 millones en capital aportado por el FROB en septiembre de 2011 y 1.162 millones de preferentes suscritas por el FROB y convertidas en capital en diciembre de 2012, a lo que habría que deducir tan solo 71 millones en acciones vendidas a terceros.

Pero, cuando menos, deberíamos añadir los 564 millones de euros que les han costado a los titulares de preferentes y obligaciones subordinadas la conversión obligatoria en acciones de NCG Banco de esos activos tóxicos. Además, debemos sumar las cifras de patrimonio neto que declaraban, suponiendo que fuesen ciertas, las dos entidades fusionadas, Caixa Galicia y Caixanova a 31 de diciembre de 2008, que totalizaban otros 3.014 millones, repartiéndose en 1.747 y 1.267 millones respectivamente. Resumiendo, la suma de ayudas públicas, la contribución de los titulares de híbridos y los recursos propios de las entidades fusionadas,  suponen la cantidad de 12.569 millones de euros. Son 4.489 euros por cada gallego, pero, es más, algún gallego habrá pagado la crisis de las cajas hasta tres veces: ayudas estatales, consumo del patrimonio neto por las pérdidas acumuladas y conversión de preferentes y/o subordinadas en capital.

Pero la pérdida en realidad es muy superior, pues todos los valores que hemos consignado son valores contables, dado que la forma social de cajas de ahorros nos impide conocer el valor de mercado de la entidad. Si tenemos en cuenta que en abril de 2007 el Banco Pastor se valoraba en bolsa en 4.800 millones de euros, cuando contaba con una cuota de mercado en Galicia del 18%, no resulta nada descabellado  deducir que el valor de mercado de las cajas, con una cuota de mercado del 40%, cuando menos, debería ser el doble, es decir, más de 9.000 millones de euros. Esta cifra, más lo aportado por los titulares de híbridos, es lo que nos ha costado a los gallegos la ruina de nuestras cajas: cerca de 10.000 millones de euros.

En su reunión de 10 de julio de 2013 la Comisión Rectora del FROB ha decidido adjudicar el análisis y venta de NCG Banco a la BNP Paribas, donde se recoge la posibilidad de vender NCG Banco incluso a precio negativo, marcándose un plazo máximo hasta 2017, además exige ofertas por el 100% del capital social. Si tenemos en cuenta que, según los estados financieros intermedios a 30 de junio de 2013 depositados en la CNMV,  el crédito fiscal asciende a 1.999 millones de euros, cuya activación solo resulta factible para grandes grupos, puede adivinarse la intención del FROB de realizar una espléndida “donación” a Santander, Caixabank o BBVA.

De contar con una cuota de mercado de más de las dos terceras partes en manos de entidades gallegas, pasaremos a la testimonialidad que representa la honorable Caixa Rural Galega. Alguno de los tres grandes banqueros, acompañado de representantes de los dos últimos gobiernos, del nefasto exgobernadores del Banco de España, de la patronal bancaria, etc, en un día no muy lejano,podrá leer el último parte de guerra: “en el día de hoy, cautivo y desarmado el sistema financiero gallego, han alcanzado las tropas del oligopolio bancario sus últimos objetivos. La guerra ha terminado”. Así nos va.

Los gallegos pagarán hasta tres veces la crisis de las cajas para, finalmente, regalarlas
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