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Galicia está en alerta por si el nuevo proceso de fusiones bancarias amenaza a Abanca

La continuidad de Abanca, la única entidad crediticia gallega de tamaño relevante, es estratégica para la economía de Galicia. Que se haya saneado con recursos públicos a través del FROB, refuerza la necesidad de mantenerla en el territorio.
Galicia está en alerta por si el nuevo proceso de fusiones bancarias amenaza a Abanca
Sede de Abanca en A Coruña. / Mundiario
Sede de Abanca en A Coruña. / Mundiario

José Luis Méndez Romeu

Pedagogo y columnista.

El impulso del Banco Central Europeo ha llevado a la Fundación Bancaria la Caixa a fusionar su banco filial Caixabank con la entidad Bankia, procedente a su vez de la fusión de varias cajas de ahorros, posteriormente nacionalizada a través del FROB. La intención de la autoridad bancaria europea así como los movimientos en el sector, apuntan hacia nuevos procesos de fusión.

Durante la crisis financiera anterior, desaparecieron las cajas de ahorros, de forma que el número total de entidades que operaban en España se redujo en más de cuarenta. Actualmente son poco más de una decena las entidades existentes, entre ellas Abanca, que por su volumen de activos ocupa la séptima posición aunque a gran distancia de las mayores.

El proceso de liquidación de las cajas de ahorros españolas fue cuando menos turbulento. Aunque se trataba de un objetivo largamente deseado por las entidades bancarias, la forma en que se abordó fue consecuencia de decisiones políticas en el contexto de una crisis financiera. En algunos casos, como en el de las cajas gallegas, con oscuridad y confusión.

Baste recordar aquí que algunos de los empresarios gallegos más relevantes (Añón, Tojeiro, Somoza, Jealsa, Rivera, Rodman, Coren, Castellano y otros) perdieron 70 millones de euros en una operación acordeón impuesta por el FROB que daría lugar posteriormente a un proceso de venta en favor del actual propietario, Juan Carlos Escotet, de Banesco, banco venezolano que realizó la operación a través de una filial gallega de menor tamaño, el Banco Etcheverría. El precio oficial fue de 1.003 millones de euros, si bien el desembolso real fue menor.

El papel previo de la Xunta de Galicia fue opaco. Se justificaron con una auditoría ad-hoc, sustraída durante meses al conocimiento público. Los intentos de explicar el proceso seguido a través de una comisión parlamentaria, fueron abortados por la mayoría de la Xunta.

Abanca es una entidad saneada

La entidad financiera resultante mantiene un negocio saneado. Y de la antigua fundación ligada a las cajas queda una entidad mixta, cogestionada por la Xunta y Abanca, con una actividad menor en relación con la que antes mantenían las cajas. Entre otros proyectos, Abanca es accionista mayoritario del Real Club Deportivo y de Pescanova y planea la creación de una universidad privada que no se le había demandado.

El proceso de concentración llevado a cabo en la década anterior supuso que muchas comunidades autónomas perdiesen la sede de entidades financieras, con  consecuencias para el acceso al crédito de empresas y administraciones, además de otros efectos en el desarrollo de nuevos proyectos de inversión o en las sinergias con distintos sectores económicas. La entidad citada, con sede en Galicia, podría verse afectada ahora con el riesgo de deslocalización.  

La larga lista de empresas gallegas vendidas al capital foráneo –Cupa, R, ITV, Caamaño o Arenal, y antes Fenosa, Pastor, etcétera– no cesa de crecer, en muchos casos con la pérdida de estructuras directivas y capital humano. La continuidad de la única entidad crediticia gallega de tamaño relevante es estratégica para la economía gallega. Que se haya saneado con recursos públicos a través del FROB, refuerza la necesidad de mantenerla en el territorio, donde además ocupa una posición hegemónica en la captación del ahorro. @mundiario