El FMI advierte de que las deudas públicas aumentan con gobiernos en coalición

Christine Lagarde, jefa del FMI. / Twitter
Christine Lagarde, jefa del FMI. / Twitter

El Fondo ha explicado que el desencanto político y el auge del populismo coloca en riesgo la recuperación económica de varios países, como España.

El FMI advierte de que las deudas públicas aumentan con gobiernos en coalición

La flaqueza de varios gobiernos a causa de la creciente ola populista y los parlamentos totalmente partidos en pedazos podría arrastrar serias consecuencias para las cuentas públicas y complicar la consolidación fiscal, ha detallado el Fondo Monetario Internacional (FMI) en un libro en el que explica los efectos directos de la política sobre el déficit, la deuda y la política fiscal. En ese mismo proyecto, el FMI avisa de los peligros que corren los presupuestos de aquellos gobiernos que no tienen mayoría ni apoyos parlamentarios o que fueron formados en coalición. De acuerdo a los datos recogidos por la organización, aquellos ejecutivos tendrán una deuda el doble de grande que aquellos que sí tengan apoyo suficiente en el Legislativo.

A día de hoy hay varios gobiernos que se ven presionados por sus propios escándalos de corrupción, lo cual a su vez, en una suerte de efecto dominó, desencadena el malestar de la población, que da lugar a la erupción de movimientos y agrupaciones de corte populista, algo que los de Christine Lagarde, directora del FMI, consideran como un riesgo para la economía. La organización basó su libro en datos de 90 países. Con información de medio siglo de los mismos, la evidencia empírica es tajante y contundente. Lagarde y los suyos concluyeron que la deuda pública crece el doble en aquellas legislaturas en que los gobiernos no ocupan la mayoría en sus respectivos parlamentos. Pese a que no señala a ningún país en especial, Mariano Rajoy y sus huestes deberían sentirse aludidos. El de España es un caso más especial si se considera que el Ejecutivo cuenta con el mayor déficit público de la Unión Europea (UE) con todo y sus tres años de crecimiento económico encadenados de forma consecutiva.

De hecho, reza el documento del Fondo, los gobiernos sin fuerza legislativa reducen su déficit siete veces menos que lo presupuestado. Vale mencionar en este punto que Lagarde no incluyó planes de rescate como los implementados durante la crisis del euro, eso a fin de que no se alteraran las estadísticas.

"Cuando los gobiernos tienen amplias mayorías, la diferencia entre lo que consiguen hacer y lo que prometen es muy pequeña. Si tienes gobiernos frágiles resulta muy difícil movilizar una mayoría en el parlamento, y en esos casos la diferencia es mucho mayor", cita El País a Vítor Gaspar, encargado de Asuntos Fiscales del Fondo. Y el desenlace es semejante en la deuda cuando el gobierno se forma como producto de una coalición o si se disponen de más de 14 ministros, que es la media en los 90 países que se incluyeron en el proyecto. Entre más despachos oficiales tenga el Ejecutivo, más difícli será administrar los gastos.

Procesos electorales

Para los años electorales, el déficit sube un 1% como media, especialmente en los países con instituciones en condiciones deplorables. El gasto para los ciclos electorales se aumenta en salarios públicos, aunque también en pensiones y subsidios, explica El País. Al mismo tiempo, la inversión disminuye notablemente durante esos períodos, lo que da razón a que el pico se encuentra 28 meses antes de que los ciudadanos vayan a los comicios. Eso significa que las empresas buscan inaugurar sus instalaciones o iniciar sus operaciones a principios de cualquier año electoral.

Este libro también hace mención a la situación en las comunidades españolas, que en año electoral retroceden hasta en un tercio su cumplimiento del déficit. Nuevamente, el Gobierno de España es un ejemplo de incumplimientos. Para los Presupuestos del año pasado se esperaba que el déficit desendiera hasta un 2.8%. No obstante, el 2016 fue casi en su totalidad un año electoral, sumando eso a la amenaza del sorpasso de Podemos. Los impuestos bajaron y se omitió el objetivo de déficit para cerrar en el 4.3%, 15.000 millones más de lo marcado.

En esta situación, el FMI avisa que los gobiernos pueden cargar más su deuda así como retrasar su consolidación fiscal, dejando la puerta abierta a una nueva crisis o a una notable subida de tipos.

El Fondo igualmente explica que el partido dominante en los gobiernos no tienen ningún impacto directo en las políticas fiscales. "En esta crisis las ideologías han sido barridas", explica Carlos Mulas, coordinador del proyecto. Eso se debe en parte a que las políticas de demanda han reflejado que tienen un efecto efímero, son inflacionistas y son difíciles de implementar en economías abiertas.

Aun así, se encontraron dos grandes diferencias entre los gobiernos izquierdistas y los derechistas. Los primeros suben el IRPF, un impuesto más progresivo según sus cánones. Los de derecha aumentan el IVA, un impuesto que no discentiva el trabajo y grava las exportaciones. En España la situación va contra la vía, pues Hacienda subió la Renta en lugar de IVA pues las nóminas no evaden fácilmente el fisco.

La otra diferencia es en la inversión. Los izquierdistas hacen mayores inversiones públicas y a largo plazo, algo que refleja un sesgo "keynesiano" y que se ha reforzado con la crisis, explica el periodista Antonio Maqueda. Contrario a lo comúnmente creído, la ideología no tiene efectos directos en el gasto social. Eso se debe a que este ocupa especialmente pensiones, subsidios de paro, educación y sanidad, políticas que garantiza el Estado de Bienestar, por lo que se mantienen intactas aun en los cambios de gobierno.

Las propuestas de Lagarde

Este proyecto del Fondo Monetario Internacional es uno más que concluye que la calidad de las instituciones públicas son esenciales para mejorar las políticas públicas. Con todo, avisa que los techos de gasto y deuda, como los redactados en el Pacto de Estabilidad de Europa, pueden disminuir estos problemas, pero no son una panacea ni mucho menos. Desde 1999, explica El País, el 80% de los Gobiernos de la eurozona no han llegado a los objetivos de déficit, saltándose el pacto mencionado.

Aquellos países con autoridades fiscales independientes, que en el caso de España está la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), creada hace cuatro años, mejoran el equilbrio presupuestario en relación a las otras, con una media del 2% del PIB. Sin embargo, el despacho de Lagarde advierte que pese a que logran registrar desviaciones presupuestarios, no son tan efectivas para impulsar medidas correctivas.

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