El fin de las ‘golden visa’: una medida para frenar la crisis de la vivienda

Una vivienda de lujo. / RR SS.
El 3 de abril marca el cierre definitivo de la concesión de permisos de residencia para extranjeros no comunitarios que compren inmuebles por encima de los 500.000 euros.

Las golden visa, un programa que permitía a los inversores extranjeros obtener permisos de residencia en España a cambio de realizar compras inmobiliarias superiores a 500.000 euros, llegan a su fin este jueves 3 de abril. Esta medida, que arrancó en 2014 en plena crisis económica, se desvanece en el contexto de una nueva crisis: la del acceso a la vivienda, que afecta a amplias capas de la población, especialmente en áreas con alta demanda y escasa oferta.

El objetivo inicial de las golden visa era claro: atraer inversiones extranjeras y fomentar el desarrollo empresarial en España. Los inversores podían optar por adquirir propiedades inmobiliarias o realizar inversiones en títulos de deuda, acciones o fondos de capital riesgo, siempre que el valor de la inversión alcanzara ciertos umbrales.

La medida fue anunciada por el Gobierno del Partido Popular (PP) con la promesa de estimular la economía, pero el panorama ha cambiado. Ahora, el Ejecutivo socialista liderado por Pedro Sánchez ha decidido terminar con el programa, alegando que este tipo de incentivos ha contribuido al encarecimiento de la vivienda en zonas de alta demanda.

La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, ha subrayado que la eliminación de las golden visa responde a la necesidad de equilibrar el mercado inmobiliario en un contexto de alta inflación en los precios de los alquileres y una oferta insuficiente para los ciudadanos españoles. “Esta medida es una buena noticia para aquellos que tienen dificultades para acceder a una vivienda”, aseguró Rodríguez.

Permisos de residencia

El 14 de noviembre de 2024, el Congreso de los Diputados aprobó la modificación de la legislación, respaldada por una mayoría de 179 votos a favor, incluidos los partidos del Gobierno y sus socios de investidura. Por su parte, la oposición, liderada por el Partido Popular (PP) y Vox, votó en contra, señalando los posibles perjuicios a la inversión extranjera en España.

A pesar de la eliminación de las golden visa, aquellos que ya las hayan obtenido no perderán sus permisos de residencia. La normativa contempla que los inversores que hayan solicitado su visado antes de la entrada en vigor de la nueva ley seguirán siendo beneficiarios de este estatus, lo que implica una transición ordenada y sin perjuicios para quienes ya aprovecharon la medida.

Desde su creación, España ha concedido un total de 22.430 golden visa, y, según datos del Observatorio Permanente de la Inmigración, el 93% de estas se han concentrado en siete provincias: Barcelona, Madrid, Málaga, Alicante, Baleares, Girona y Valencia. El programa ha favorecido principalmente a ciudadanos de países asiáticos, especialmente chinos, y europeos no comunitarios, como los rusos y británicos, estos últimos tras el Brexit.

El futuro de las golden visa refleja un giro en las políticas de vivienda en España, donde la necesidad de proteger a los ciudadanos frente a la especulación inmobiliaria se enfrenta a los intereses de la inversión extranjera. @mundiario