Facebook intenta contener los señalamientos sobre sus vínculos con Rusia
Las audiencias de esta semana aumentarán la presión para que la compañía explique cómo los bots y las noticias falsas se valieron de su plataforma, más allá de un enfoque limitado en los avisos políticos.
Facebook ha procurado mantener a los investigadores del Congreso de los Estados Unidos enfocados en los anuncios en línea comprados por Rusia y que ayudaron a influir en los votantes en las elecciones del año 2016, a pesar de las muchas otras formas en que los mensajes falsos y las cuentas también falsas se difundieron a través de su red social.
Pero eso puede estar a punto de terminar. Ya que los tres gigantes, Facebook, Twitter y Google se preparan para sendas audiencias esta semana, en donde se espera que los legisladores examinen el amplio alcance que los actores extranjeros lograron a través de cuentas falsas y desinformación deliberada en sus plataformas, un tema que abarca mucho más que aquellos 3.000 anuncios políticos pagados que Facebook reveló el mes pasado.
Algunos de los legisladores ya están presionando para obtener más detalles sobre el llamado contenido orgánico, incluidos los mensajes no pagados de miles de cuentas de usuario falsas automatizadas. Esas preguntas podrían requerir que Facebook divulgue más detalles sobre los invaluables algoritmos que utiliza para decidir cuáles y qué mensajes ven sus usuarios.
El comité judicial del Senado le preguntó al fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, por una gran cantidad de datos adicionales sobre la actividad rusa en sus redes, incluidos todos los contenidos orgánicos y anuncios "dirigidos a cualquier parte de los Estados Unidos" por cualquier usuario que "pueda ser conectado de alguna manera a Rusia ". La senadora por el estado de California, Dianne Feinstein, también envió una extensa solicitud de datos al director general de Twitter, Jack Dorsey.
De comprobarse estas acusaciones la integridad de estas compañía estaría en un serio entredicho, pues siempre se han presentado como empresas pro-democráticas interesadas en la expresión de la gente común y no de los poderosos. Lamentablemente parece que las redes sociales más populares, como cualquier otra empresa, entienden únicamente de dinero y trabajan para el mejor postor. @mundiario