Una fábrica de neumáticos para As Pontes

Valentín González Formoso, presidente de la Diputación de A Coruña. / Mundiario
Valentín González Formoso, presidente de la Diputación de A Coruña. / Mundiario
El secretario general del PSdeG y presidente de la Diputación coruñesa desvela uno de los planes complementarios al proyecto energético de Endesa para As Pontes.
Una fábrica de neumáticos para As Pontes

No conocía personalmente a Valentín González Formoso, nuevo secretario general de los socialistas gallegos. Solamente habíamos coincidido en un debate telemático, en el ámbito de Galicia Debate, él como alcalde de As Pontes, para tratar sobre el problema y las alternativas al cierre por parte de Endesa de su planta térmica de carbón de la localidad que sigue presidiendo. En aquella ocasión trató el tema con gran franqueza, pero no tuvo más remedio que reservarse las alternativas concretas sobre las que trabajaban, porque aún no había decisiones cristalizadas. Por eso quería conocer más de cerca, tanto el desarrollo de las alternativas, como a la persona que va a presidir el partido que acumula más poder municipal sobre las ciudades más pobladas de Galicia.

Me encontré con una persona cercana, dotada de una síntesis de timidez y de prudencia, muy pragmático y concreto, y curtido por catorce años de gestión municipal, en la que ha debido hacer frente a incertidumbres y crisis abiertas que afectan al futuro de vida de sus conciudadanos, y de otras personas de la comarca. Va al grano, sin rodeos de político con tablas, y no escatima franqueza a la hora de responder a las preguntas.

Tan al grano, que alteró el orden que un servidor tenía pensado para la conversación. Yo quería conocer, y diseccionar, al nuevo secretario general del Partido Socialista de Galicia, y él supo llevarme primero hacia el problema de sus conciudadanos. Al problema y a las soluciones que se tienen previstas, y que están pendientes de diversas gestiones legales y burocráticas, y a que se logre la aportación de los fondos europeos que ayuden a hacerlas realidad.

100 megavatios de hidrógeno y 585 megavatios hidráulicos

No hace falta ni preguntarle por las soluciones. Pero nos vemos obligados a indagar sobre el plan para As Pontes:

– Ahora hay dos grandes proyectos allí que avanzan en paralelo, y que además se pueden complementar magníficamente: uno es la creación de un proyecto inmenso de almacenamiento de energía, que está basado en la planta de hidrógeno, de 100 megavatios. Una planta de hidrógeno que requiere agua y viento. El agua ya la tenemos. Y es preciso complementarla con unas instalaciones eólicas de 300 megavatios. El segundo es el proyecto de bombeo reversible del agua del lago a otro lago a construir a mayor altura, para utilizar el agua en la producción de energía hidráulica: unos 585 megavatios. Se trata de utilizar el excedente de producción eólica nocturno (cuando el consumo no alcanza la producción, y se termina regalando esa energía a Francia y a Portugal, por ejemplo). Si se utiliza para subir el agua al lago superior y se instalan las turbinas pertinentes, es como si se estuviera aprovechando esa energía en diferido. Es un sistema previsto y recomendado por el Estado en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, para una optimización en el aprovechamiento integral de la energía eólica. 

Valentín González Formoso, alcalde de As Pontes

Valentín González Formoso, presidente de la Diputación de A Coruña. / Mundiario

– ¿La energía eólica se destinará completamente a producir hidrógeno?

– El parque eólico de 300 megavatios puede tener unas puntas de energía sobrante que en algunos momentos puede alcanzar los 100 megavatios. Con lo cual estaremos instalando una planta plural de producción y almacenamiento de energía, con una inversión de unos 785 millones de euros.

– Parece una apuesta estratégica por el hidrógeno. ¿Pero no es prematura?

– La del hidrógeno es una inversión estratégica, porque el hidrógeno es el futuro. Muy especialmente para la automoción (por ejemplo, para la propulsión del transporte, tanto terrestre como marítimo), y para la industria, en sustitución del gas natural. Y como es estratégica vale la pena invertir en ella, en un principio fomentando la investigación. Y necesita ayuda pública todavía, ya que, por ahora, un kilo de hidrógeno sale 2 euros más caro (en circunstancias normales, no en el momento actual de encarecimiento circunstancial) que un kilo de gas natural. Ese apoyo público hace falta hasta que se generalice la tecnología y el consumo: hay que ir adaptando las instalaciones de los consumidores.

– ¿Una inversión a futuro?

– Es, en efecto, una inversión en una tecnología que te hace independiente energéticamente. Y sin emisiones de ningún tipo. En todo caso, la planta de hidrógeno tiene garantizada su eficiencia a tiempo completo, porque cuando falte el viento, tendremos el agua: todo ello en manos del mismo promotor. El tema del bombeo reversible ya se ha publicado en el Diario Oficial de Galicia (DOG), y antes de marzo estará hecho el informe de compatibilidad con el Plan Hidrológico Gallego.

756 puestos de trabajo, alimentados por el hidrógeno

– ¿Se mantendrán los puestos de trabajo que había hasta ahora?

– Además, trabajamos en un proyecto complementario, que comporta una inversión de 436 millones de euros, para la instalación de una planta de neumáticos, que creará 756 puestos. de trabajo. Tiene un alto consumo energético, y encajaría como uno de los clientes estables de la planta de hidrógeno. Es un tema que va muy avanzado, y que se realizará en conjunto con un fabricante de Hong Kong. Ya está oficializado ante la Xunta de Galicia y ante el Ayuntamiento de As Pontes. El fabricante de neumáticos tiene firmado un contrato de suministro con BMW y con Audi, para los neumáticos de sus líneas de vehículos eléctricos. La trazabilidad ambiental que estas marcas le exigen es tan elevada que sólo se puede cumplir en Europa o en Estados Unidos. Cuando Trump bloqueó las inversiones chinas es cuando surgió la opción de instalarse en As Pontes. Una decisión que beneficiará al puerto de Ferrol.

– ¿Hablamos de sueños de futuro?

– Con todo, esperamos que para 2023 todo el complejo energético de As Pontes, y la fábrica de neumáticos, estén en funcionamiento. Para ello tendremos que superar el nubarrón de dificultades que supone la burocracia. Tanto el bombeo reversible como la planta de neumáticos necesitan de suelo, y para obtenerlo es preciso que la Xunta declare ambos proyectos de Interés autonómico, para facilitar su tramitación. Y en principio parece que todo va a funcionar de acuerdo con la agilidad que necesita. Para la planta de neumáticos, la semana pasada se firmó el contrato de venta de 250.000 metros por parte de Endesa a la Empresa que la proyecta. En el proyecto del bombeo reversible, una buena parte de terrenos son de Endesa, y esperamos que para los restantes lleguen a un acuerdo con los otros propietarios; si no, habría que ir a la expropiación.

Apostar por la industria

Durante la conversación, y a partir del hecho de que el inversor en la planta de neumáticos sea hongkonita, se produce un excursus relacionado con el papel económico e industrial de China, y sobre cómo Europa, y muy concretamente España, abandonó el seguir la cultura industrial, el profundizar en ella y desarrollar inversiones y tecnología propias. Dentro de esto, Valentín González Formoso plantea una apuesta por el apoyo al sector empresarial privado, y por modernizar el concepto de lo que queda del sector público. Pone como referencia a Navantia y la necesidad de hacerla competitiva. No rechaza la opción de empresas mixtas público-privadas. Ni siquiera las empresas públicas, con la única condición de que sean innovadoras, competitivas, y que luchen cada día contra la rutina burocrática.

Se cuestiona el papel que debe jugar la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), con una estrategia de invertir en poner sectores en pie, de invertir en tecnología y estimular la participación privada competitiva. Y pone el ejemplo del hidrógeno:

– Se está diciendo que España -haciendo de la necesidad virtud- puede llegar a ser una potencia en el sector del hidrógeno. Pero, en ese contexto, me temo que no se tenga el suficiente pulso para invertir decididamente en él, para desarrollar tecnología propia, que la afiance en ese papel de potencia en el sector. Me da miedo de que al final nos limitemos a comprar tecnología fuera, manteniendo una dependencia exterior que nos hipoteca, y no apostando por una investigación que nos dé autonomía, y una presencia cualificada en ese ámbito.

E insiste en subrayar la falta de cultura industrial, que puede ser uno de nuestros puntos débiles a la hora de construir el futuro de nuestra estructura económica. En alguna de sus explicaciones se mostraba reivindicativo respecto al papel que deben asumir las instituciones en la gestión de los fondos Next Generation EU: demandando un “liderazgo creativo y no un papel estrictamente administrativo y burocrático”.

Plantea la necesidad de que, para tratar el tema de los fondos europeos, exista una “mesa de cerebros” que analicen lo que es estratégico de verdad, para que el tema no desemboque en un reparto de ayudas para que haya una legión de empresas que sigan peleando por una supervivencia, a veces muy dudosa. Y pone varios ejemplos que ilustran su posición.

Todo hace ver que viene del mundo de lo concreto, y de afrontar de manera cotidiana los problemas de la realidad. Ferrolterra es todo un banco de pruebas de esta lucha por la vida, no siempre exitosa. @mundiario

Una fábrica de neumáticos para As Pontes
Comentarios