España no solo necesita recortar porque se lo mande Bruselas, sino por su situación

Santiago Lago Peñas. / Mundiario
Santiago Lago Peñas. / Mundiario
El recorte del déficit y la deuda en España no son importantes solo por la vuelta de las reglas fiscales, sino también para reforzar la capacidad presupuestaria, advierte el catedrático de Hacienda Santiago Lago.
España no solo necesita recortar porque se lo mande Bruselas, sino por su situación

Un debate con la participación de expertos como Raymond Torres, Bernardo Soto y Desiderio Romero destacó la importancia de abordar no solo la vuelta a las reglas fiscales europeas en 2024, sino también el fortalecimiento de la capacidad presupuestaria de España, como resume el catedrático de Hacienda Santiago Lago en Funcas, sede de este debate esclarecedor sobre la coyuntura presupuestaria y los desafíos pendientes en España.

La primera premisa acordada en el debate fue la trascendencia de la estabilidad presupuestaria. En el horizonte de 2024, se anticipa la reactivación de las reglas fiscales europeas, marcando el fin del cuatrienio especial originado por la pandemia y la crisis en Ucrania. Aunque se espera que estas reglas se adapten a las actuales disparidades en niveles de deuda y déficit en la Unión Europea, la estricta aplicación de la regulación actual obligaría a España a reducir su déficit al 3%, una tarea inminente dada la situación presupuestaria actual.

La segunda idea crucial es que la reducción del déficit no es simplemente una respuesta a restricciones externas. Santiago Lago subraya, por ejemplo, la necesidad de recuperar margen para enfrentar crisis futuras, reducir rápidamente el stock de deuda pública y fortalecer la reputación fiscal de España. Con una deuda en torno al 100% del PIB, cada punto adicional de coste medio de la deuda representa una carga financiera significativa. Además, una sólida responsabilidad fiscal legitima a España para liderar demandas de refuerzo de la capacidad fiscal comunitaria, crucial para afrontar las inversiones necesarias en cambio climático, transición energética y digitalización en la próxima década.

El tercer punto consensuado es la urgencia de revisar las medidas implementadas para afrontar la crisis de precios. Lago destaca la posibilidad de ahorrar alrededor de 7.500 millones de euros eliminando acciones en el frente energético a partir del próximo año. Este ajuste, además, debe considerar su impacto en la inflación, la desigualdad de rentas y los incentivos a objetivos como la eficiencia energética y la movilidad sostenible.

Menos bonificaciones

En el ámbito tributario, a la vista de las posiciones de Raymond Torres, Bernardo Soto y Desiderio Romero, hay acuerdo sobre la necesidad de actuar en los llamados gastos fiscales, eliminando bonificaciones y tratamientos especiales para aumentar la recaudación y reducir tipos impositivos. Especial atención se centra en la tributación medioambiental como área clave para avanzar y mejorar, subraya Santiago Lago.

Finalmente, se destaca la importancia de cambiar el paradigma del gasto público. Los expertos en Hacienda Pública abogan por la evaluación ex ante y ex post de los programas, el rediseño de políticas públicas mediante pruebas piloto y la consideración de instrumentos de intervención diferentes al gasto o a los tributos. La atención se desplaza del volumen de gasto al logro de resultados, reconociendo que el gasto es un medio, no un fin en sí mismo. Este enfoque, sin duda, es esencial para optimizar los recursos públicos y cumplir efectivamente con los objetivos perseguidos, concluye Santiago Lago. @mundiario

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