España neutraliza el tijeretazo de Bruselas a la pesca del Mediterráneo

Pesca en el Mediterráneo. / RR SS.
El acuerdo alcanzado en Bruselas suaviza significativamente las restricciones para la pesca de arrastre en el Mediterráneo, aunque plantea nuevos desafíos para el sector.

El ministro de Agricultura y Pesca, Luis Planas, ha anunciado este miércoles los “buenos resultados” obtenidos en las negociaciones con Bruselas sobre las posibilidades de pesca en el Atlántico y el Mediterráneo para 2025. En una negociación que se extendió por más de 30 horas, el acuerdo, respaldado por unanimidad de los Veintisiete, ha permitido reducir drásticamente el recorte de días de faena impuesto a la flota española de arrastre en el Mediterráneo: de 130 a solo 27 días anuales, según la propuesta inicial de la Comisión Europea.

“Hemos conseguido neutralizar una disminución del 79%, que hubiera hecho inviable nuestra flota”, destacó Planas, quien también subrayó que el acuerdo garantiza los mismos días de pesca que en 2024. Este resultado, sin embargo, llega con condiciones: la implementación de medidas compensatorias para aumentar la sostenibilidad, como la utilización de redes de mallas más grandes, vedas en ciertas zonas y restricciones adicionales en las artes de pesca. Estas medidas han generado inquietud entre el sector, que advierte sobre el impacto económico y la viabilidad de su aplicación.

Cambios inasumibles

El secretario de la Confederación Española de Pesca (Cepesca), Javier Garat, ha señalado que “la necesidad de cambiar las mallas de pesca y otros esfuerzos podrían ser inasumibles para parte de la flota”, compuesta por 570 barcos que sustentan a más de 17.000 familias. Planas, consciente de estos desafíos, anunció que buscará mecanismos de apoyo público para facilitar la transición.

El trasfondo de este acuerdo radica en el plan plurianual de conservación y explotación sostenible adoptado en 2019, cuyo objetivo es alcanzar un rendimiento máximo sostenible (RMS) para las especies demersales en el Mediterráneo occidental. Este plan, que entra en su fase final en 2025, ha enfrentado críticas por parte de España, que considera excesivas las restricciones propuestas por la Comisión.

En contraste, los resultados para la flota del Atlántico han sido calificados como “muy buenos”. Se han asegurado incrementos en las cuotas de especies clave como el rape, el gallo sur y la cigala en diversas zonas, además de mantener las cifras de merluza sur, una de las más valiosas para los pescadores españoles. Además, el acuerdo con el Reino Unido benefició a casi 90 barcos de la cornisa cantábrica.

“El conjunto de la negociación ha sido un buen resultado para España”, concluyó Planas, aunque el reto de garantizar la sostenibilidad económica y ambiental de la pesca del Mediterráneo sigue siendo una asignatura pendiente. @mundiario