La escasez de agua deja 134 buques atascados en el Canal de Panamá

Un buque en el Canal de Panamá. / RR SS.

La administración del Canal se esfuerza por mejorar el flujo mientras la falta de agua afecta al calado y la rentabilidad, influyendo en las cadenas de suministro globales.

La situación en el Canal de Panamá se ha vuelto tensa a medida que la falta de agua debido a la sequía ha ocasionado un atasco de 134 buques en espera de cruzar la vía, según anunció la institución el pasado lunes. La escasez hídrica ha llevado a la implementación de medidas que están afectando significativamente al tráfico marítimo y a la rentabilidad de esta vía esencial para el comercio mundial.

El lago Gatún, una de las fuentes principales de agua para esta infraestructura clave para el comercio, ha registrado niveles alarmantes, llegando a su punto más bajo en siete años a finales de julio, según reportes de Bloomberg. La administración del Canal señala que, aunque los lagos artificiales estaban en capacidad máxima al comienzo de la estación seca el año pasado, la prolongación de la sequía ha complicado el abastecimiento de agua para las esclusas que permiten el paso de los buques.

Los efectos de esta escasez de agua son múltiples. Además de retener buques durante más tiempo debido a la reducción del calado, la falta de agua ha llevado a limitar la carga que los buques pueden transportar a través de la vía. Desde el 30 de julio, la administración ha restringido el número de buques que pueden transitar diariamente a 32, de un máximo de 38, para evitar una mayor disminución en la profundidad navegable. Esto también ha tenido un impacto en la rentabilidad del Canal, ya que los buques deben atravesar con menos carga, lo que afecta las tarifas de peaje que se cobran.

Afecta el comercio global

El impacto no se limita solo a la rentabilidad del Canal; también afecta al comercio global. A través de esta arteria fluvial pasan anualmente alrededor de 500 millones de toneladas de carga, y los retrasos podrían obligar a los cargadores a buscar rutas alternativas. Esto podría generar problemas de abastecimiento en las cadenas de suministro, con el potencial de afectar a las empresas antes de la temporada navideña.

Además, las tarifas de los buques que transportan combustibles y gas han aumentado debido a la limitación de la capacidad de paso en el Canal. La priorización del transporte de contenedores y productos perecederos ha llevado a un incremento en los costos de transporte de estos recursos esenciales.

En respuesta a esta situación, la administración del Canal busca asegurar que los buques en ruta o en espera sin reservas puedan continuar su tránsito. A pesar de los desafíos actuales, los tránsitos por las esclusas Neopanamax se mantienen con normalidad, con un tráfico promedio de 10 buques por día, según indican desde la institución.

La situación continúa desarrollándose mientras las autoridades trabajan para encontrar soluciones y minimizar el impacto tanto en la operatividad del Canal como en el comercio global que depende de su funcionamiento eficiente. @mundiario