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El presidente Rajoy heredó 17.229.922 empleados en España y le quedan 16.357.640

De seguir con esta política económica regresiva, a España le costará pagar la deuda privada (las hipotecas) y la deuda pública (lo que se debe al exterior).

El presidente Rajoy heredó 17.229.922 empleados en España y le quedan 16.357.640
El 2014 llega con viejos y nuevos retos, y algún indicio de esperanza.
El 2014 llega con viejos y nuevos retos, y algún indicio de esperanza.

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Juan Ramón Baliñas Bueno

Juan Ramón Baliñas Bueno

El autor, JUAN RAMÓN BALIÑAS, es colaborador y analista económico de MUNDIARIO, donde también escribe sobre el Camino de Santiago. @mundiario

En el 2007 el paro estaba en el 8.6% de la población activa. El inicio de la crisis financiera mundial golpeó de lleno la actividad productiva española, basada en la construcción, originando lo que desde entonces conocemos: paro, déficit de la balanza de pagos año tras año, lo que obliga a tener que seguir emitiendo deuda pública.

La deuda pública pasa de 700.000 millones de euros en 2011, cuando el PP llegó al poder, a 1.000.000 millones de euros, en el tercer trimestre del 2013, 300.000 millones más que hay que pagar, devolver y con intereses anuales, que suponen 38.500 millones al año. Cifras insostenibles para la economía española.

Deuda total de España (3º trimestre 2013)
Administración central…….831.327 millones de euros.
Autonomías…………………196.957            “
Ayuntamientos………….......41.765             “
Seguridad Social……………17.190             “
Préstamo BCE cajas……….41.600             “
Deuda Empresas………..1.084.000             ”
Deuda Familias…………….798.039            “
Total Deuda………………3.010.878            “

 

A esto hay que añadir la deuda de las empresas públicas con mayoría de capital del Estado, que suponen alrededor de 275.000 millones de euros.

A raíz de la escandalosa Deuda Pública y Privada Española, muchos economistas dirían que estamos próximos a la bancarrota, donde se deberían tomar medidas como lo que los economistas llamamos Economía de Guerra: control exhaustivo del gasto improductivo de las cinco administraciones del estado.

Cuando escuchan al presidente del Gobierno decir: “No somos motivo de preocupación, lo peor quedó atrás”, muchos españoles se echan a temblar: sucede lo contrario de lo que dice, y  es que afirmar que 2014 “será el año de la recuperación económica” es echarle mucha imaginación a su proyecto, sobre todo después de congelar el Salario Mínimo Interprofesional. El gobierno lanza las campanas al vuelo cuando dice que coloca más Deuda Pública, cuando dice que baja la Prima de Riesgo, cuando dice que baja el paro.

Lo que no dice el Gobierno es que se perdieron 872.000 empleos. Los afiliados a la Seguridad Social fueron 16.357.640 en diciembre de 2013. Cuando el Sr. Rajoy tomó posesión en 2011 los cotizantes eran 17.229.922 empleados, según datos del INE, éste es el dato importante y no la bajada del paro.

El Gobierno no dice toda la verdad a los españoles: Los recortes producen la caída en picado de la demanda interna, de la renta familiar disponible lo que frena el crecimiento.

Resumiendo: para estabilizar la economía española, el PIB debería crecer en torno a un 4% (lo que hace crear empleo), o bien recortar el déficit público en 40.000 millones de euros cada año y que en este tiempo no subiese la Prima de Riesgo.

Si esto no sucede y en el caso hipotético que los mercados europeos o internacionales “se den la vuelta”, es decir, dejen de dar crédito, debido por ejemplo a empeorar los datos de la demanda internacional, o a una nueva crisis de confianza debido a la enorme deuda de países como USA, Japón o los del sur de la CE, de producirse esta vuelta, España tendría graves problemas para obtener crédito.

Las opciones parecen claras: volver a recortar los derechos de los trabajadores y/o subir impuestos IRPF o IVA (como hemos dicho políticas restrictivas) o bien cambiar la política económica por otra expansiva: Política Fiscal con dos estímulos: Aumentar el Gasto Público productivo, reducir el improductivo y subir salarios y subsidios, con lo que se produce el aumento de la Demanda Interna.

Si España no consigue crédito, la prima de riesgo subiría de forma alarmante, en caso de déficit no podrá equilibrar la Balanza de Pagos, no podrá comprar en el exterior, no podrá pagar los préstamos a su vencimiento: España entraría en bancarrota.