Enrique Fuentes Quintana, un ejemplo para Pedro Sánchez

Enrique Fuentes Quintana. / Mundiario
Enrique Fuentes Quintana. / Mundiario
Si el presidente del Gobierno copiara el talento pedagógico y el talante humilde y cariñoso de Fuentes Quintana dirigiéndose a los españoles y a la oposición, sus intervenciones serían menos farragosas e impostadas y más creíbles. MUNDIARIO reproduce el famoso vídeo de profesor Fuentes de 1977.
Enrique Fuentes Quintana, un ejemplo para Pedro Sánchez

Si me permiten una recomendación, vean estos días de “asueto” forzoso la intervención del vicepresidente Fuentes Quintana el 8 de julio de 1977 cuando compareció en TVE en hora de máxima audiencia para explicar en apenas 15 minutos la gravedad de la crisis económica que había que atajar para salvar a España de la quiebra y emprender después la reforma política.  

Reparen en la delicadeza y empatía con que Enrique Fuentes Quintana trata a los españoles: “Disculpen que les quite unos minutos en esta hora familiar para hablarles de un tema siempre enojoso, la economía…vengo a pedirles el esfuerzo y colaboración porque sin eso poco podríamos hacer…”. “Sé que solo puede esperar esa colaboración un gobierno en quien ustedes confíen… y esa confianza tendremos que ganarla con palabras y con hechos que respondan a esas palabras…”.

Enrique Fuentes Quintana. / YouTube

Después de esa cálida introducción Enrique Fuentes Quintana desgrana, con el rigor del economista y la claridad del profesor, los problemas económicos “difíciles y complejos” y advierte de que “La situación de la economía española no autoriza a nadie a proponer ni a prometer soluciones fáciles. Quién lo haga, no construye democracia, practica la demagogia”. Una prevención clara contra el populismo que apareció cuarenta años después.

Fuentes Quintana concreta los compromisos del Gobierno en cuatro medidas de política económica: la protección de los intereses de las clases modestas y populares (aquellos políticos ya se ocupaban “de los de abajo”); los ingresos y gastos públicos servirán para hacer política distributiva y de crecimiento y los problemas serán abordados dentro de la libertad de la economía de mercado.   

El cuarto compromiso era abordar los problemas negociando, buscando acuerdos y transacciones. “La oposición es parte del poder y los problemas exigen la colaboración responsable de todos los grupos y de todos los partidos”. Enrique Fuentes Quintana finalizó diciendo que entre todos “encontraremos el camino que este país necesita”.

Aquella intervención breve, realista y rigurosa de Fuentes Quintana sigue siendo la mejor lección de economía y política en la reciente historia de España. Abrió el camino a los Pactos de la Moncloa de octubre, la clave de la libertad y el bienestar que nos trajeron hasta aquí.

Eran otros tiempos. Pero el talento pedagógico y el talante humilde y cariñoso que muestra Enrique Fuentes Quintana dirigiéndose a los españoles y a la oposición con la verdad por delante sigue siendo una actitud necesaria que debería copiar el presidente Sánchez –y los ministros– en sus muchas comparecencias en esta crisis. Sus parlamentos serían menos farragosos e impostadas y más creíbles si no ocultara la verdad ni pidiera adhesiones y lealtades a sus errores. Al menos debería hacer algo de autocrítica. @mundiario

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