No engañan a nadie: quieren liberarse de cargas

Puerto exterior de A Coruña. / Mundiario
Puerto exterior de A Coruña. / Mundiario
Es evidente que la Autoridad Portuaria de A Coruña, la Xunta de Galicia y Puertos del Estado conocen perfectamente el problema que afecta a las tres entidades en relación con el puerto interior de A Coruña.
No engañan a nadie: quieren liberarse de cargas

Es evidente que la Autoridad Portuaria de A Coruña, la Xunta de Galicia y Puertos del Estado conocen perfectamente el problema que afecta a las tres entidades en relación con el puerto interior de A Coruña. El estado de cuentas de este, si bien no afecta al Ayuntamiento directamente, sí lo hace en lo que atañe al sistema por el que optan los tres primeros para poder abonar la deuda contraída y que, a día de hoy, ronda los 1.000 millones de euros. 

Sí entra de lleno el gobierno municipal en cómo contribuir a paliar los graves problemas económicos que hipotecan el futuro del actual puerto y que no es otro que el mismo que -otra vez las tres entidades citadas al principio- tienen como recurso recaudatorio para pagar buena parte de esa deuda y que no es sino la venta de terrenos que, queriendo ser públicos en su exposición actual, no serán otra cosa que una mera especulación con rendimiento económico evidente que liberaría de cargas muy onerosas tanto a la Autoridad Portuaria como a la Xunta, Puertos del Estado y, de paso, al Ayuntamiento.  

De esta manera, lo que se dice va a ser público no será otra cosa que la joya de una corona que los súbditos (ciudadanos del Ayuntamiento de A Coruña) nunca podrán disfrutar porque será vendido para uso y disfrute de los adquirientes del tal bien público que aquellos destinarán a la construcción de viviendas, oficinas y centros comerciales de los que, en todos los casos, hay abundancia en la ciudad-puerto que, un día ya un tanto lejano, un alcalde quiso convertir en ciudad-estado.

No saber jugar con el futuro

Los pasos que se dan por los vendedores de baratijas van encaminados a que la ciudadanía coruñesa pierda la oportunidad de convertir en suyos unos terrenos consecuencia del relleno por el que la ciudad-puerto ha ampliado su espacio. Pero también se pierden para un hipotético puerto hubo logístico que pueda reunir, como es su misión, los embarques-desembarques de mercancías a redistribuir. Una especie de puerto-pulpo con múltiples conexiones y dotado de la necesaria logística de distribución. Es decir, de aquello que precisan empresas muy significadas de A Coruña y comarca y que no utilizan el puerto local porque este carece de lo esencial. Del hub logístico se derivan importantes beneficios económicos y buen número de puestos de trabajo, cuestiones estas que ni el Ayuntamiento coruñés, ni la Xunta de Galicia, ni la Autoridad Portuaria local pueden no tener en cuenta (para Puertos del Estado, aún siendo algo muy a debatir, no es esencial).

La venta de esos terrenos, especialmente los de San Diego, cierran cualquier posibilidad de creación y expansión del hub logístico, condenando el futuro portuario a ser un mero "lo que pudo ser y nunca fue" especulativo. Crecerá un poco Langosteira (y por tanto el ayuntamiento de Arteixo) pero, salvo un milagro, nunca en la medida que los redactores del proyecto de Puerto Exterior llegaron a pensar. Y, probablemente, el puerto  exterior de Caneliñas-Ferrol podrá beneficiarse en el medio plazo -y si su futuro se sabe vender adecuadamente- de todo cuanto A Coruña-Langosteira  puede seguir perdiendo por la carencia de una línea de ferrocarril a Langosteira que el Gobierno no quiere comprar y el puerto local no sabe cómo llegar a aprovechar terrenos hoy libres porque carece de lo fundamental para el almacenaje de contenedores y el enlace portuario con la futura estación intermodal. 

Y perder, perder, perder

A Coruña, desde los años 70-80 del siglo pasado no sabe ganar. En su casino ciudadano solo se aprende a perder. Y en materia portuaria pierde dos importantes posibilidades de una sola tacada. Del mismo modo que ha perdido y pierde industrias, instituciones, corporaciones emblemáticas y futuro. A sus rectores se les ha nublado la vista porque no han caído en la cuenta de que lo suyo es un glaucoma mal atendido con parches de algodón y manzanilla. A esto hemos llegado.

Y menos mal que Langosteira produce buenos percebes. La ruina no es total, de este modo: existen percebeiros. @mundiario

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