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Empresas: Desafiar los dogmas, interiorizar los valores

Aquellas organizaciones que se sustenten en valores sólidos de las personas que la configuran tendrán las mejores oportunidades para sobrevivir y trascender a los exigentes entornos de mercado.

Empresas: Desafiar los dogmas, interiorizar los valores
Ejecutivos empresariales. / Pixabay
Ejecutivos empresariales. / Pixabay

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Estrella Flores-Carretero

Estrella Flores-Carretero

La autora, ESTRELLA FLORES-CARRETERO, es columnista en MUNDIARIO. Es una alta ejecutiva de empresas de EE UU y España, es miembro del board de Cala Enterprises, presidenta de la agencia de representación Cala Speakers, de la Fundación Montaigne y del Instituto Europeo de Inteligencias Eficientes. Es doctora en Psicología y lleva 30 años dirigiendo empresas. Ha publicado tres novelas: Días de sal, Duele la noche y Piel de agua, esta última adquirida por Penguin Ramdom House para EE UU y Latinoamérica, número uno de ventas en Amazon. Ha sido entrevistada en periódicos, revistas, radios y televisiones de todo el mundo. @mundiario

Los “valores empresariales” son imprescindibles para garantizar la salud y la viabilidad de las organizaciones, e inherentes al estilo de liderazgo. Los líderes tienen que interiorizar estos valores e influir en iniciativas y acciones para repercutir directamente en todos los profesionales de la corporación.

Las organizaciones y sus líderes deben experimentar para desafiar dogmas, cuestionar prácticas tradicionales y desarrollar las iniciativas relevantes acorde con los tiempos articulando procesos de cambios necesarios. Pero para ello, hay que desarrollar un conjunto de valores corporativos fuertes y retadores, que sean claros para las personas, fuente de socialización y apego, que las sustenten con fortaleza. Estas fortalezas son bases de motivaciones y creencias comunes de las personas que la conforman.

Por ello, los “lazos de apego” son la clave necesaria para que haya congruencia entre los valores empresariales y los inherentes a cada individuo.  Si no es así, las personas que trabajan en ellas los cuestionarán, criticarán e inconscientemente rechazaran.

En una sociedad de cambios, donde hay que adaptarse permanentemente a situaciones nuevas mediante la innovación y el emprendimiento, el “apego a los valores empresariales” es lo que las hace más potentes, más sólidas, más diferentes y más preparadas para el futuro. Es la fuente de poder. El sentimiento de propósito, de promover un gran sentido de orgullo y pertenencia, y los aspectos claves para motivar y comprometer a quienes son personas de la propia organización.

Por tanto hay que:

> Conocer e integrar los valores propios de la organización. Y no utilizarlos como meros objetos decorativos.

> Internalizar y transmitir con emoción y convicción para todos. Asumir los valores como propios y desarrollar compromisos hacía la organización.

> Desafiar la historia y rejuvenecer la cultura corporativa apostando por nuevos valores y culturas más afines a los tiempos y mercados. A veces, siendo disruptivos.

Aquellas organizaciones que se sustenten en valores sólidos de las personas que la configuran tendrán las mejores oportunidades para sobrevivir y trascender a los exigentes entornos de mercado. Porque los sueños, éxitos, expectativas e ilusiones son propios de las personas.

Lo más importantes es saber que los valores definen los comportamientos, y estos a su vez los refuerzan y retroalimentan cuando son observados por el conjunto de las organizaciones. @EstrellaFloresC