Un empleo creciente, pero no tan decente

Trabajadores conectados mediante una red wifi. / Nordvpn
Trabajadores conectados mediante una red wifi. / Nordvpn

España transita muy lejos del habitual contrato indefinido a tiempo completo del siglo pasado.

Un empleo creciente, pero no tan decente

Recientemente argumenté (ver aquí) que la asimetría entre la más lenta recuperación del PIB en España (2,7% en el tercer trimestre) que la del empleo (6,2% en dicho trimestre) podría tener su origen en que el número de horas trabajadas se esté distribuyendo entre un mayor número de ocupados, a causa del creciente peso de un empleo a tiempo parcial por menos horas a la semana.

La tendencia a ese menor número de horas efectivas trabajadas por ocupado, antes y después de la pandemia, se observa con claridad en el siguiente gráfico.

Después del batacazo del confinamiento en el segundo trimestre de 2020 observamos que todos los trimestres de este año 2021 anotan jornadas semanales medias inferiores a las del año 2019.

Número medio de horas semanales trabajadas en España. / Mundiario

Fuente: elaboración propia con datos del INE

La causa bien podría estar en una reducción de la jornada de todos los trabajadores. De ser así, y de no reducirse los salarios, sería una excelente noticia. Sin embargo esa reducción de las horas semanales trabajadas por el conjunto de los ocupados tiene mucho que ver con lo que está sucediendo con un segmento especialmente precario: el de los contratados a tiempo parcial.

En una gráfica específica para este colectivo observamos cómo estos contratos lo son cada vez por menos horas semanales, lo que afecta a la media del gráfico anterior y –no menos importante- estaría favoreciendo un cómputo de más ocupados. Sobra decir que solo si así no fuese estos nuevos contratos dejarían de entrañar un riesgo de pobreza elevado.

Horas semanales por ocupado a tiempo parcial en España. / Mundiario

Fuente: elaboración propia con datos del INE

Porque conviene saber que el coste salarial medio de un contrato a tiempo parcial en España (4 horas) es de la tercera parte del de uno a tiempo completo (8 horas). Un negocio redondo para cualquier empresario: por el coste de 8 horas (un contrato a tiempo completo) puedo tener 12 horas (tres contratos a tiempo parcial). De paso un filón para las estadísticas de empleo y paro.

Aunque para esos tres contratados casi siempre lo será sin saber si al mes siguiente se tendrá un nuevo contrato o servicio a tiempo parcial (por ejemplo como falso autónomo o en teletrabajo).

Con estas premisas no es extraño que en el segundo y tercer trimestre de este año 2021 las remuneraciones de los asalariados en España encadenen dos trimestres con tasas negativas de crecimiento, según nuestra Contabilidad Nacional. Lo que, con la inflación desbocada, quiere decir que estamos ante un panorama poco inclusivo.

Tenemos, por tanto, más ocupados en relación a las horas totales trabajadas en España porque el empleo a tiempo parcial (sobre todo formalizado en cientos de miles de contratos temporales) cada vez lo es por menos horas semanales.

Hoy es un escándalo –aunque con la muy necesaria contra reforma laboral en negociación debiera dejar de serlo– que los contratos temporales son la abrumadora mayoría de los contratos celebrados en España cada mes.

Pues bien, de esos casi dos millones de contratos temporales realizados en España el pasado mes de noviembre, más de un tercio lo fueron a tiempo parcial (605.000 contratos, página 53 ver aquí). Lo menos inclusivo de lo poco inclusivo.

Y no pinta mejor para los contratos fijos. En palabras del Ministerio de Trabajo: “Los contratos indefinidos del mes de noviembre se dividen, en cuanto a la duración de su jornada, en 175.843 a tiempo completo y 107.138 a tiempo parcial”. Sin comentarios

Todo un reto, y aviso a navegantes, en relación a como está fragmentándose el mercado laboral en España. Transitamos muy lejos ya del habitual contrato indefinido a tiempo completo del siglo pasado. Nos dirigimos, si alguien no lo remedia, a una nueva Edad Media con criados posmodernos, mini jobs en teletrabajo y un largo etcétera de criaturas digitalizadas mutantes a tiempo parcial.

Un escenario muy poco propicio para reconstruir un pacto social inclusivo y por el trabajo decente. @mundiario

Un empleo creciente, pero no tan decente
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