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El G7 planta cara y promete hacer "lo que sea necesario" para salvar la economía

El brote de covid-19 se encuentra, además, con un mundo a la defensiva y reviviendo los viejos fantasmas del paradigma nacionalista occidental que dominó el siglo XX.
El G7 planta cara y promete hacer "lo que sea necesario" para salvar la economía
Los presidentes de Francia, Emmanuel Macron (izq.) y EE UU, Donald Trump, junto a los demás líderes del G7 / pysnnoticias.com
Los presidentes de Francia, Emmanuel Macron (izq.) y EE UU, Donald Trump, junto a los demás líderes del G7 / pysnnoticias.com

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Ricardo Serrano

Ricardo Serrano

El autor, RICARDO SERRANO, colaborador de MUNDIARIO, es un periodista especializado en política y economía con experiencia en diversos periódicos de Venezuela y un portal web de Argentina.

El bloque geopolítico y económico más poderoso del mundo también ha entrado en fase de contingencia ante la emergencia planetaria de la pandemia de coronavirus. Y es que luego de una reunión, el pasado  viernes, que aglutinó a los principales líderes mundiales en una mesa llena de incertidumbres y expectativas por el rumbo de las políticas económicas de las potencias globales, los países del G7 se comprometieron este lunes a hacer "todo lo que sea necesario, usando todas las herramientas" y de forma coordinada para tratar de robustecer las grandes economías de este grupo ―Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Reino Unido, Italia y Japón― y contener los estragos económicos que la expansión del covid-19 está causando en el mundo.

La desaceleración de un aproximado -0,1% en el PIB de Estados Unidos no supone una preocupación realmente alarmante para Donald Trump, pero la amenaza de una recesión global, que está a las puertas, podría reducir la velocidad de expansión de todas las redes de conexión financiera, geopolítica, diplomática, comercial y militar que tiene Washington alrededor del mundo.

Los líderes del 'Grupo de los 7' también acordaron “acelerar” la respuesta a la pandemia y demorar todo lo posible los contagios través del control de fronteras. De esta forma, se pone en marcha un proceso de aislamiento multinacional en cadena que, además de limitar la movilidad humana, obliga a las naciones a aplicar políticas de estabilización económica hacia lo interno de sus territorios aunque posean claras influencias en el rumbo de la economía mundial, como lo es en el caso de estas siete supereconomías.

El brote se encuentra, además, con un mundo a la defensiva y reviviendo los viejos fantasmas del paradigma nacionalista occidental que dominó el siglo XX, aunado al discurso nacionalista en auge en varios países europeos y una Administración estadounidense renuente a adoptar su viejo papel de líder global, pues las medidas de emergencia de Trump profundizan el proteccionismo que el mandatario ya venía aplicando en el país mucho antes del estallido de la pandemia. 

Este lunes, sin embargo, el consenso parecía total en el comunicado emitido tras una reunión -por videoconferencia- celebrada a iniciativa de Emmanuel Macron y Donald Trump, dos líderes clave en sus respectivas áreas de influencia y que, además, colocan los roles de Francia y EE UU, respectivamente, en el clímax de una cruzada global contra la involución y primitivización económica de la humanidad en pleno proceso desaceleración de la globalización a causa del coronavirus.

“Movilizamos todo el abanico de instrumentos, incluyendo medidas fiscales y monetarias, así como acciones sobre objetivos concretos, con el fin de respaldar cuanto sea necesario a trabajadores, empresas pequeñas y medianas y familias trabajadoras. También pedimos a nuestros bancos centrales que continúen coordinándose para proporcionar las suficientes medidas con el objetivo de apoyar la estabilidad económica y financiera y promover la recuperación y el crecimiento”, señalan los líderes en un comunicado conjunto. @mundiario