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Por qué el Ibex se desploma otro 7,8% en plena curva de propagación de la pandemia

Las Bolsas se han inundado más de miedo que de acciones este lunes, pues una nueva jornada negra, el tercer lunes negro en un mes, volvió a arropar lo grandes flujo de capital del Viejo Continente.
Por qué el Ibex se desploma otro 7,8% en plena curva de propagación de la pandemia
Indicador del Ibex 35 en la Bolsa de Valores de Madrid / EFE.
Indicador del Ibex 35 en la Bolsa de Valores de Madrid / EFE.

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Ricardo Serrano

Ricardo Serrano

El autor, RICARDO SERRANO, colaborador de MUNDIARIO, es un periodista especializado en política y economía con experiencia en diversos periódicos de Venezuela y un portal web de Argentina.

Los mercados financieros siguen sumidos en el pánico y la incertidumbre. Ese es el mayor reflejo de que la actual crisis sanitaria mundial, que tiene a la humanidad puesta a prueba, podría deslastrar los pilares que sostienen la frágil economía global, pues su aparente robustez ha sido revertida con el sacudón sufrido en los circuitos de capitales más grandes del mundo: Wall Street (EE UU) y los parqués europeos.

Y aunque los bancos centrales más importantes y claves en la administración del monopolio monetario mundial hayan decidido llevar el precio del dinero a cero por primera vez desde la crisis financiera de 2008, la liquidez inyectada por la Reserva Federal de EE UU (unos 700.000 millones de dólares) y el Banco Central Europeo (24 millones de euros de forma inicial), podría no ser suficiente para frenar el avance de otros virus que se cierne en paralelo sobre la humanidad: el de la recesión económica.

Las Bolsas se han inundado más de miedo que de acciones este lunes, pues una nueva jornada negra, el tercer lunes negro en un mes, volvió a arropar lo grandes flujo de capital del Viejo Continente. Tanto así, que el Ibex 35 español retrocedió un 7,88% y Wall Street se vio obligado a suspender temporalmente su cotización por tercera vez en poco más de una semana cuando se hundía un 8% en la apertura, lo que llegó a representar pérdidas superiores a los 150.000 millones de dólares y eso llevó a la FED a estimular la economía estadounidense con un paquetazo de casi 1 billón de dólares.

La medida no sirvió para aliviar las pérdidas: cerca de la media sesión Dow Jones caía un 9%, y de hecho, para la sesión de mañana podría avizorarse un temido desplome de 5%. Las pérdidas han sido transversales y convergentes en todos los grandes parqués europeos —Londres, París, Fráncfort o Milán—, aunque todos ellos retrocedieron algo menos que Madrid, pero de igual forma supone un fuerte golpe al euro, que viene de recuperarse de una crisis relativamente reciente.

En pleno repliegue, las primas de riesgo del sur de Europa también se resienten: la española se dispara hasta su nivel más alto desde mayo del año pasado y la rentabilidad del bono italiano a 10 años se sitúa ya por encima del 2%, lo que implica que una eventual llegada de los índices de rentabilidad de inversión en Europa a cero podría estancar los grandes capitales de la Eurozona y no solo generar una recesión, sino una paralización del flujo monetario no bancaria en la UE. El trasvase es hacia la deuda pública alemana y estadounidense, una apuesta considerada mucho más segura en las carteras de inversión, que apuestan por comprar e invertir en bonos del Tesoro de EE UU o del banco central alemán, las dos economías menos tambaleadas por la pandemia en todo el mundo, al menos hasta ahora. @mundiario