Los efectos de la Covid-19 seguirán afectando la economía española hasta 2025
La economía española, en su travesía por superar los embates de la pandemia, se prepara para un proceso de recuperación que se extenderá hasta 2025, según las proyecciones del Observatorio Sectorial de CaixaBank Research. Aunque el año pasado se registró un crecimiento del 2,5%, impulsado por el dinamismo del mercado laboral y el gasto público, la realidad es que diversos sectores han experimentado impactos dispares a raíz de los desafíos globales.
El inicio de la crisis sanitaria supuso un golpe contundente para la mayoría de las ramas económicas, con una caída abrupta en la producción debido a las restricciones de movilidad y comercio. A esto se sumó la escalada en los precios de la energía, generando un incremento significativo en los costos de producción, especialmente para sectores como la industria química, la transformación de metales, la producción de alimentos y el textil.
Sin embargo, a lo largo de 2023 se observó una gradual absorción de estos impactos, permitiendo una mayor homogeneidad en la evolución de los distintos sectores. Aunque se espera que el ciclo de crecimiento se estabilice en este año, no será hasta 2025 cuando la economía logre equiparar su dinámica con el periodo previo a la pandemia.
En este proceso de recuperación, algunos sectores como la industria química y farmacéutica, el suministro de agua y el comercio minorista muestran signos positivos de mejora. Asimismo, industrias como la maderera, papelera y extractiva, junto con el sector primario, comienzan a recuperar terreno tras los desafíos de los últimos años.
Crecimiento acorde para 2025
Las previsiones apuntan a un crecimiento más acorde con el potencial de cada sector para el próximo año, siempre y cuando no se presenten nuevos shocks que pongan en riesgo la estabilidad económica. Se estima que el Producto Interior Bruto (PIB) crecerá un 1,9% en 2024 y un 2,2% en 2025, con sectores como la industria farmacéutica, el turismo, la construcción y las telecomunicaciones como protagonistas destacados.
El turismo, que representó un importante motor de actividad en el último año, se beneficiará de la recuperación del poder adquisitivo en los países emisores de turistas hacia España. Sin embargo, se prevé un enfriamiento en su crecimiento debido al débil desempeño económico en la eurozona y a una mayor disposición del turista español a viajar al extranjero.
A pesar de la perspectiva positiva, sectores como el textil y la papelera enfrentan desafíos adicionales debido a la competencia internacional y una presión estructural en los costos. Se estima un crecimiento más moderado para estos sectores en los próximos años, evidenciando la complejidad del panorama económico español en su camino hacia la recuperación total. @mundiario