Los efectos de los aranceles de Trump: aumentos en los precios de bienes y servicios

Donald Trump, presidente electo de EE UU. / @TeamTrump
La promesa del presidente electo de EE UU, de imponer aranceles del 25% a las importaciones de México y Canadá, podría traducirse en un aumento del coste de vida para las familias estadounidenses.

Si llega a cumplirse la promesa del presidente electo de EE UU, Donald Trump, de imponer aranceles del 25% a las importaciones de México y Canadá, principales socios comerciales de Estados Unidos, podría tener un impacto significativo en los hogares estadounidenses, según un informe del Center for American Progress (CAP). Esta medida, aún en discusión tras una conversación con Claudia Sheinbaum, presidenta de México, busca presionar en materia migratoria y combatir el tráfico de drogas, pero podría traducirse en un aumento del coste de vida para las familias estadounidenses.

El estudio del CAP estima que una familia promedio en Estados Unidos enfrentaría un gasto adicional de 1.300 dólares anuales debido al incremento en precios de bienes y servicios. Según comentó al diario El País Brendan Duke, director senior de política económica del CAP, los costos se transmitirían de dos maneras principales:

1. Aumento de precios en productos nacionales: Los fabricantes estadounidenses que dependen de materiales importados transferirían los costos adicionales al consumidor final. Este impacto representaría unos 490 dólares anuales por hogar.

2. Incremento directo en precios de productos importados: Bienes como la gasolina, alimentos y aparatos electrónicos, cuya importación depende en gran medida de México y Canadá, registrarían aumentos significativos. Por ejemplo, se prevé un alza de 150 de dólares en gasolina, 100 en alimentos como aguacates y limones, y 60 dólares en dispositivos electrónicos.

En 2024, México se consolidó como el principal socio comercial de Estados Unidos, superando a China y Canadá en exportaciones. Aproximadamente el 80% de las exportaciones mexicanas se dirigen a este mercado. En cuanto a las importaciones agrícolas, México y Canadá han sido identificados como los principales proveedores, con un total de 86.000 millones en productos agrícolas importados por Estados Unidos en 2023, según el Departamento de Agricultura estadounidense. Durante los primeros nueve meses de 2024, los tres países (México, China y Canadá) lograron exportar más de un billón de dólares en productos a Estados Unidos.

Pero, no solo los productos se encarecerían; también los servicios, como el de salud, sufrirían aumentos. Duke le explicó a El País que equipos los médicos importados desde México enfrentarían mayores costos por los aranceles, encareciendo los servicios hospitalarios. Esto se suma a la inflación ya existente, agravando la situación económica de las familias estadounidenses.

Los aranceles también afectarían sectores específicos. Según la Consumer Technology Association, productos como laptops y tablets podrían aumentar hasta un 46%, mientras que las consolas de videojuegos subirían un 40% y los smartphones un 26%. La Federación Nacional de Comerciantes estima que los consumidores podrían perder entre 46.000 millones y 78.000 millones al año, principalmente en rubros como ropa, juguetes y calzado.

Además, el comercio con México es crucial para alimentos frescos y manufacturas. México, el principal exportador a Estados Unidos desde 2022, envía productos por un valor de 476.000 millones anuales, que incluyen alimentos, metales, autos y bebidas. Canadá, por su parte, abastece a Estados Unidos con petróleo, madera y aluminio, fundamentales para sectores como construcción y energía.

Más allá del impacto directo en los hogares, los aranceles podrían desencadenar efectos macroeconómicos adversos. La Tax Foundation alerta que estas medidas reducirían el PIB estadounidense en un 0.4% y eliminarían 344.900 empleos. Además, las tensiones comerciales podrían derivar en represalias de los países afectados, aumentando aún más los costos para los consumidores.

El ministro de Economía de México, Marcelo Ebrard, estima que estas políticas podrían costar 400.000 empleos en Estados Unidos, particularmente en sectores como la industria automotriz, altamente integrada entre los tres países. Los componentes de un automóvil cruzan las fronteras de México, Estados Unidos y Canadá hasta siete veces antes de ensamblarse, lo que multiplicaría los costos.

A pesar de las promesas de Trump de que serían los exportadores quienes asumirían los costos, en realidad los aranceles se aplican como un porcentaje sobre el precio de compra, lo que significa que los importadores y, en última instancia, los consumidores son quienes pagan. Este efecto inflacionario podría complicar aún más la situación económica, especialmente si las tasas de interés se mantienen altas para controlar la inflación.

La CAP advierte que los aranceles no solo aumentarían los precios, sino que también podrían provocar bancarrotas y mayor desempleo en sectores clave, una preocupación compartida por economistas y empresarios.

La política arancelaria de Trump no es nueva. Las medidas adoptadas contra China durante su mandato ya demostraron ser perjudiciales para la economía estadounidense. Según estudios de la Tax Foundation, estas políticas redujeron el crecimiento económico y elevaron los precios debido a la disminución de la competencia.

En promedio, los aranceles impuestos a China costaron a las familias estadounidenses entre 2.500 y 3.900 dólares anuales, dependiendo de la magnitud de los aranceles. Además, estas políticas contribuyeron a una desaceleración económica y afectaron la competitividad de las empresas estadounidenses.

La relación comercial entre Estados Unidos, México y Canadá, construida durante tres décadas bajo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y su sucesor, el T-MEC, es crucial para la economía regional. Las tensiones derivadas de los aranceles podrían desestabilizar esta relación, afectando cadenas de suministro y encareciendo bienes esenciales para las familias estadounidenses. @mundiario