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La economía española ha sufrido un leve retroceso en el segundo trimestre

La industria del automóvil no ha sido capaz de tirar de la economía del país, que como sea se mantiene mejor que otras tantas de Europa.
La economía española ha sufrido un leve retroceso en el segundo trimestre
SEAT El-Born.
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Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

El autor, HÉCTOR ANTONIO MORALES, es colaborador de MUNDIARIO. Se formó en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala. @mundiario

El ritmo de crecimiento de la economía española se ralentizó en el segundo trimestre del año pese a que es de las que mejor resistencia ha mostrado en la eurozona. De acuerdo a la estimación difundida este miércoles por el INE, entre abril y junio el Producto Interno Bruto (PIB) creció un 0,5% trimestral y un 2,3% interanual. En el primer trimestre los mismos datos habían sido de 0,7% y 2,4%, respectivamente, cuando España quedó muco mejor parada que otros tantos países europeos.

La economía francesa, por ejemplo, avanzó apenas un 0,2%, al igual que la zona euro en general. En otras palabras, la economía de España corre a doble velocidad que la europea. Sin embargo, si se consideran todas las décimas, el crecimiento interanual de la economía ha sido de 2,25%, el menor dato registrado desde el último trimestre de 2014.

Eso sí, esta bajada de velocidad ya se adivinaba desde hacía algún tiempo. Los datos del país también reflejan que el consumo minorista ha dejado de ser tan catalizador. La Encuesta de Población Activa, por su parte, refleja que el empleo también se ha debilitado: si se restan los efectos propios de cada estación anual, apenas creció un 0,4% en este segundo trimestre, tres décimas menos que en el primero. El año pasado se crearon y ocuparon 152.000 puestos de empleo entre abril y junio, para este en el mismo tiempo fueron 86.000.

La analista especializada de Funcas, María Jesús Fernández, explica que la caída en la inversión está "empezando a resentirse por las incertidumbres internacionales, la fragilidad de la economía europea o la crisis del sector del automóvil". En este segundo trimestre cayó en un 0,2% y en la comparación interanual avanzó solamente un 1,2%, lo cual lo deja muy lejos del 4% o 5% de las tasas trimestrales anteriores. En tanto que la inversión en vivienda aumenta un 1,3% trimestreal, la de maquinaria y bienes de equipo cae en un 2,5% trimestral, explica El País.

Otra rama que se ralentiza es el del consumo de los hogares, pues suma apenas un 0,3% trimestral y un 1,7% interanual. Como el empleo también ha bajado en su ritmo, el gasto de las familias evoluciona a ritmos similares a los de sus rentas en cuanto se aparta la inflación. Esto representa que el ahorro no se ha recuperado del todo y se mantiene en niveles que están a punto de llegar a mínimos históricos. Los analistas nacionales ya habían avisado de que el consumo crecía más allá de los niveles de las rentas y que la situación, más tarde que temprano, se moderaría. 

"La contribución de la demanda nacional al crecimiento interanual del PIB es de 1,6 puntos, seis décimas inferior a la del primer trimestre. Por su parte, la demanda externa presenta una aportación de 0,7 puntos, cinco décimas superior a la del trimestre pasado", explica el INE.

Con la moderación del consumo, se moderan también las importaciones. En esto tiene que ver el comportamiento de la industria del automóvil, que tiene en España un importante proveedor de piezas para sus modelos. Lo que es más, la industria manufacturera se ralentiza en un 6% trimestral. En otras palabras, desciende nuevamente tras la recuperación experimentada en los primeros tres meses del año. Por su parte, pese a que el comercio global se ha estancado, las exportaciones españolas se catalizan tras un año para olvidar. La combinación entre menores importaciones y mayores exportaciones sirve como explicación para el empuje del sector exterior.

El crecimiento de la economía se logra también al añadir empleados o gracias al aumento de la productividad, es decir, sacarle hasta la última gota de agua a todos los recursos disponibles. La economía se mueve ahora mismo a un 2,3% interanual. No obstante, el empleo ha subido en un 2,5%. Eso representa también que se está creciendo gracias a la incorporación de nuevos empleados y no de mejorar la productividad, la cual está en números rojos. Si bien esto es un problema común en toda Europa y que se están uniendo al mercado laboral desempleados con baja formación, éstos no aumentan la productividad. Pero el dato también refleja que la economía española no encuentra cómo incorporar los avances tecnológicos y profetiza una menor capacidad de crecimiento en el futuro. @mundiario