Buscar

MUNDIARIO

La economía de Alemania sufre su primer retroceso en los últimos 10 años

La primera potencia de la Unión Europea culpa de esta ralentización al comercio exterior, una de las principales balas de su economía.
La economía de Alemania sufre su primer retroceso en los últimos 10 años
Peter Altmaier, ministro de Economía de Alemania.
Peter Altmaier, ministro de Economía de Alemania.

Firma

Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

El autor, HÉCTOR ANTONIO MORALES, es colaborador de MUNDIARIO. Se formó en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala. @mundiario

La primera potencia económica de la Unión Europea ha sufrido un importante retroceso económico. El PIB de Alemania cayó en una décima en el segundo trimestre del año en curso y sufre su primera recesión tras 10 años de puro crecimiento sin interrupciones. La Oficina Federal de Estadística culpa de esta ralentización al comercio exterior. Con el Reino Unido insistiendo en un Brexit duro, la guerra comercial ha llevado a los mercados a tambalearse y a dejado muy mal herida a la industria automovilística. Los datos reportados entre abril y junio han dejado claro que Alemania ha perdido su capacidad de absorción de golpes con todo y que se beneficie del cada vez más debiltiado euro, un mercado de trabajo en plena forma y que está a nada de llegar al pleno de empleo y una política expansiva emitida desde el Banco Central Europeo (BCE).

El primer funcionario en salir al paso de esta noticia fue el ministro de Economía, Peter Altmeier. "Estamos en una fase de debilitamiento, pero todavía no en una recesión, que podemos evitar si tomamos las medidas adecuadas. La política y la economía deben actuar ahora juntas", explicó al diario sensacionalista Bild.

Altmaier confirmó que el principal motivo de este retroceso es la caída de la demanda exterior. No obstante, sí quiso hacer énfasis en comparar las turbulencias exteriores con la estabilidad interna en el sistema económico. "El mercado laboral es todavía fuerte y el consumo interno y la inversión en construcción siguen siendo elevados”, presumió. Hoy por hoy, Alemania tiene la tasa de desempleo más baja desde la reunificación.

El ministro conservador también señaló que lo que necesita el país son medidas de crecimiento que garanticen los puestos de trabajo como beneficios fiscales, especialmente para la mediana y pequeña empresa. De igual forma, clamó por "inversiones en tecnología y economía digital de manera que nuestra economía sea competitiva en el ámbito internacional”.

Como sea, Berlín tampoco ha sido tomada con los pantalones en la mano, puesto que ya bastantes analistas y expertos vaticinaban esta caída desde hace meses. En junio, las exportaciones cayeron en un 8%, mientras que la producción industrial lo hizo en un 5,2%, en lo que fue su peor caída den 10 años. Este retroceso deja en duda la capacidad de resistencia de un sistema económico que resistió como pocos la Gran Recesión, manteniendo su PIB en números verdes en 35 de los últimos 40 trimestres.

En febrero del año pasado, la potencia de facto de la UE evitó la recesión por nada de margen con un 0,0%.

Esta es la forma en la que Angela Merkel trabajará en los últimos compases de su Gobierno. La confianza del consumidor, otro indicador que da señales sobre ese difuso entre que es el sentimiento del mercado, lleva tres meses en números rojos. Mientras las cosas entre Estados Unidos y China, mas la UE y el Reino Unido, suben de tono, Alemania recibe presión para aplicar políticas de austeridad y empiece a invertir en estímulos públicos para su economía en sectores específicos como infraestructuras, educación o energías renovables. La misma canciller ha dejado ver que contempla de verdad esa opción. "Es verdad que afrontamos una fase difícil. Reaccionaremos según la situación", dijo durante un acto oficial el martes.

El miércoles también se reveló que el crecimiento general de los países integrantes de la UE ha sido de apenas dos décimas en relación al primer trimestre, llegando apenas al 0,5%. Tanto el club continental como la eurozona llevan ya 25 trimestres consecutivos en pleno ascenso, pero las principales potencias también empiezan a demostrar que se están agotando. El PIB del Reino Unido cayó en este trimestre dos décimas en tanto que su divorcio abrupto de la UE es más probable que nunca, e Italia puede que no haya caído en números rojos pero tampoco avanzó. Francia sí que se movió hacia adelante, pero solo dos décimas, y España solamente un 0,5%. La UE se queda lejos de Estados Unidos, que entre abril y junio impulsó su PIB un 0,5%. @mundiario