Es difícil sacarles dinero a los multimillonarios porque no lo tienen

Los hombres más ricos del mundo.
Tres de lo hombres más ricos del mundo.

Siempre se especula con la posibilidad de poner impuestos a los ricos para cubrir necesidades básicas, pero los ricos no tienen predisposición a dejar que su patrimonio decrezca.

Es difícil sacarles dinero a los multimillonarios porque no lo tienen

La fuente de recursos no habría que buscarla  tanto en las fortunas, el fruto de éxitos empresariales, como en el origen de la mismas, en las empresas, esas entidades que con su ingeniería financiera y las leyes que les permiten múltiples desgravaciones, acaban pagando el 6, el 3, o hasta el cero por ciento. Es cierto que los llamados ricos suelen tener su propio seguro frente a eventualidades, unos ahorros o excedentes, que guardan en forma de joyas, diamantes, oro, u obras de arte, junto a una cuenta en algún país que consideren seguro,  lo que viene a constituir la parte que dejan inmovilizada para posibles quiebras o ruinas porque, aunque al común de los mortales nos parezca extraño, es algo que puede suceder y para lo que dejan a buen recaudo esa parte de su patrimonio que les permitirá rehacerse.

Cuando decimos que alguien como Bill Gates o Amancio Ortega tiene una gran fortuna, los imaginamos nadando entre monedas de oro cuando la realidad es otra. Lo que tienen es un gran patrimonio que han adquirido generando puestos de trabajo y gastando su dinero después de haber pagado su IRPF del 46% y su IVA del 21%. Ahora lo que tienen son mansiones, barcos o aviones, pero el dinero ya lo tienen otros, y como la lotería de Navidad, está muy repartido. La parte grande de la tarta, la que los catapulta a los primeros puestos del ranking de grandes fortunas, son las acciones de sus empresas valoradas a precios de mercado, pero las acciones no son dinero, solo es un papel que se puede vender siempre que haya comprador. Tendrían dinero para retirarse y vivir muchas generaciones sin trabajar, pero su mentalidad les lleva a hacer crecer su patrimonio aún a riesgo de que esos papeles llamados acciones, sufran un revés y pasen a valer cero, a la ruina. Esta paradoja es tan real que podemos encontrar grandes millonarios porque tienen  casas, acciones, o lo que sea, y viven empeñados y metidos en  créditos que avalan con esas propiedades. Los ricos no tienen dinero, tienen bienes.

Llegados aquí podemos entender que no es sencillo que admitan unos impuestos desorbitados comparándolos con otros paises porque a ellos quizás no les importe matricular sus barcos en otro país, tener su mansión en Suiza o vivir en Miami, pero nosotros preferimos que vivan aquí y aquí paguen sus impuestos. Esto nos lleva a que sea una actitud más realista buscar la fuente de ingresos del Estado, en la fuente de las fortunas que en las fortunas en sí, y aquí pinchamos en hueso. Cada pais, incluso dentro de la UE, grava a las empresas de forma diferente siempre en el ánimo de atraerlas con fórmulas ventajosas (o con chantajes al estilo Trump), unos con impuestos bajos y otros con impuestos altos pero muchas formas de obtener desgravaciones. Este último caso es el nuestro. Hay empresas pequeñas, casi todas, que siempre pagarán el abusivo máximo, mientras que las grandes apenas contribuirán a las arcas del Estado y si a acrecentar esas grandes fortunas que se quiere gravar de forma poco realista y menos práctica. 

Si centrásemos menos el esfuerzo recaudatorio en los ricos y más en la fuente donde los ricos obtienen su patrimonio, no estaríamos a la cola de Europa en ingresos fiscales teniendo unas de las tablas de impuestos más altas. En un simil sencillo, sejemos de perseguir tanto al que saca oro de la mina y vayamos a la mina a por nuestra parte. Claro que este no es el único esfuerzo a realizar. Queda la lucha contra el fraude y la economía sumergida, pero eso ya es admitido por todos y esperemos un consenso que permita acabar con esa lacra en una sola legislatura, en esta.

Es difícil sacarles dinero a los multimillonarios porque no lo tienen
Comentarios