La crisis ha llegado hasta la Coca Cola: esto no se arregla en el 2014

Un plan de "reestructuración" amenaza al 20% de la plantilla de las embotelladoras.
Un plan de reestructuración amenaza al 20% de la plantilla de las embotelladoras de Coca-Cola.

Nadie parece sortear la enorme sombra de la crisis. Ni siquiera grandes firmas españolas como Fagor o Panrico.Y ahora le ha tocado al gigante Coca Cola. El 2014 se presenta oscuro.

La crisis ha llegado hasta la Coca Cola: esto no se arregla en el 2014

Recuerdo con detalle la primera vez que mi abuela Orosia probó la Coca Cola. Fue allá por el año 80; yo tenía unos 12 o 13 años. A mí, como a todos los niños y niñas de aquella época  –y de hoy– me gustaba mucho la Coca Cola, aunque solo me la dejaban beber en fiestas y días especiales. Mi abuela procedía del mundo rural y yo era un niño urbano. En una ocasión, después de mucho insistir por mi parte, logré convencerla. Y allá se fue a probarla. Echó un trago mínimo y exclamó, con rechazo, en su gallego puro del Valle de Lemos: “Quita de aí! Que beberaxe negra, amarga como as xestas”!.

La frase me llamó tanto a la atención que después se la andaba contando a los amigos. Ninguno de nosotros sabíamos del amargor de las retamas, ni nos había llamado tampoco la atención ese color negro del riquísimo refresco que sin embargo mi abuela rechazaba. Orosia representaba, quizás, la última generación que no había conocido la Coca Cola. Que nunca había sentido la necesidad u oportunidad de probarla. Hoy ella tendría cerca de los cien años.

Esta pequeña historia doméstica la he recordado ahora. Porque hace una semana o así se conoció que la crisis ha llegado también a la Coca Cola. El problema afecta en concreto a las embotelladoras del refresco, once factorías que se unieron en una sola marca hace poco más de un año; entre ellas, la coruñesa Begano. Hoy, estas fábricas se llaman Iberian Partners. Tienen 5.000 empleados por toda España y el plan que ellos denominan de “reestructuración” amenaza a un 20% de la plantilla, o sea 1.200 empleos.

Nadie parece quedar fuera de la enorme sombra, de la gran losa, de la crisis. En España, otras grandes firmas como Fagor o Panrico están grave e inesperadamente afectadas. Y ahora le ha tocado al gigante Coca Cola. (Seguramente, la proliferación de las marcas blancas de refrescos de cola, también ha empujado en este camino abajo). “Porque si a la Coca Cola no le va bien, esto no se arregla en el 2014”, me dicen en la caja del Súper, mientras me cobran y se despiden con un irónico “Feliz 2015”.

Desde las altas instituciones intentan difundir discursos positivos de cara al año que está a las puertas, pero la luz no la vemos por ningún lado. En Galicia, por ejemplo, tomando  solo los datos de los tres últimos años, la situación es desesperanzadora: hemos perdido, en cifras redondas, 5.800 empleos, lo que representa un 2,7% de nuestro tejido empresarial (el 97% de ellos han sido pequeñas y medianas empresas).

Ahora sí que le vemos nosotros, a la Coca Cola, ese negro color que tanto le fastidiaba a la abuela: Orosia Davila, natural de Teilán (Bóveda, Lugo), nacida en el año 1916 e integrante de una generación que hoy quedaría pasmada ante el panorama al que hemos descendido. Una situación que, ni las empresas más potentes y asentadas de nuestra geografía, son capaces de sortear. En fin. Uno solo pide ya que el 2014 no nos haga más daño.

La crisis ha llegado hasta la Coca Cola: esto no se arregla en el 2014
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