El corredor interoceánico de México podría competir con el Canal de Panamá

Corredor del istmo de Tehuantepec. / Alcaldes de México
El tren del corredor del istmo de Tehuantepec conecta los océanos Pacífico y Atlántico por la parte más angosta del territorio de México.

El reciente inicio de operaciones del corredor del istmo de Tehuantepec en México ha avivado el debate sobre su posible impacto como competencia para el Canal de Panamá, una de las rutas interoceánicas más importantes del mundo. La nueva infraestructura ferroviaria, inaugurada por el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, conecta las costas del Atlántico y del Pacífico, reviviendo antiguas vías de tren entre Oaxaca y Veracruz.

La atención se centra en la capacidad del corredor para transportar mercancías entre ambos océanos, especialmente en un momento en que el Canal de Panamá enfrenta desafíos debido a la escasez de agua, que ha resultado en restricciones al tráfico diario de barcos. López Obrador ha señalado la saturación del Canal y ha destacado la importancia de ofrecer alternativas para el creciente comercio en Asia.

A pesar de las expectativas generadas, varios expertos coinciden en que el corredor mexicano no se percibe como una competencia directa en términos económicos para el Canal de Panamá. Se argumenta que, aunque el tren del istmo de Tehuantepec podría aligerar la demanda de barcos en Panamá, no cuenta con la infraestructura necesaria para atraer embarcaciones de gran calado.

Hay expertos que también señalan que el corredor mexicano podría ser más adecuado para barcos con cargas más pequeñas, sin rivalizar con la principal ruta utilizada por clientes entre Asia y la costa este de Estados Unidos, que atraviesa el Canal de Panamá. Además, el tiempo ahorrado en el trayecto por México podría perderse debido a la necesidad de transferir la carga entre el barco y el tren, así como al hecho de que el istmo es más ancho que el canal.

A pesar de las opiniones divididas sobre su impacto directo, algunos sugieren que, en la actual crisis del Canal de Panamá, donde la espera promedio para el paso se ha incrementado significativamente, algunas empresas podrían considerar la opción mexicana como una alternativa más rápida y rentable.

En última instancia, el corredor del istmo de Tehuantepec podría no ser una competencia, sino más bien un complemento que ofrece a la industria marítima más opciones en la región. Con la competencia como impulso, el panorama interoceánico podría evolucionar, beneficiando tanto a México como a Panamá y creando un entorno más dinámico para el comercio y la navegación en el continente americano. @mundiario