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Cómo saber si una hipoteca es barata de verdad en solo 3 pasos

Es importante saber separar el grano de la paja para financiar al mejor precio la compra de la vivienda.
Cómo saber si una hipoteca es barata de verdad en solo 3 pasos
Hay que analizar la 'letra pequeña'. / Pixabay
Hay que analizar la 'letra pequeña'. / Pixabay

HelpMyCash

Redacción de HelpMyCash.com

Un euríbor en mínimos históricos, tipos fijos más bajos que nunca, entidades que compiten entre ellas para captar clientela… Este es uno de los mejores momentos para financiar la compra de una vivienda, pues los bancos nunca habían comercializado hipotecas tan atractivas como las que ofrecen ahora. Desde el comparador bancario HelpMyCash.com, sin embargo, avisan de que no es oro todo lo que reluce, pues hay préstamos que aunque parezcan baratos sobre el papel, no lo son tanto si se analizan sus condiciones. Por ello, antes de decantarse por una propuesta concreta, recomiendan seguir un sencillo procedimiento para valorar si merecería seguir adelante con la solicitud o no.

1. Leer toda la ‘letra pequeña’ de la oferta

El primer paso que hay que dar es el más obvio: repasar todas y cada una de las condiciones del préstamo hipotecario en cuestión. Para ello, tendremos que pedir al banco que nos entregue la Ficha de Información Precontractual (FIPRE), donde deben figurar las principales características de la hipoteca que nos interese: importe y plazo máximos, tipo de interés, comisiones de apertura y de amortización anticipada…

En ese sentido, es especialmente importante que nos fijemos en los requisitos que haya que cumplir para conseguir un tipo de interés rebajado o bonificado: contratar seguros, domiciliar la nómina, etc. Cumplirlos nos permitirá pagar unas cuotas más baratas, pero esos servicios adicionales también pueden costar dinero. En principio, su coste orientativo aparecerá también en la FIPER.

Asimismo, desde HelpMyCash.com aconsejan preguntar por los gastos que no suelen aparecer en la FIPRE, como las comisiones por novación o subrogación. Estos cargos no se cobrarían al contratar la hipoteca, pero sí se aplicarían en caso de modificar las condiciones mediante un pacto posterior con el banco o a través de un traslado a otra entidad, respectivamente. 

2. Calcular cuánto costaría la hipoteca

Una vez tengamos controladas todas las condiciones de la oferta que nos interesa, toca hacer cuentas para saber cuánto nos costaría. Para tal fin, tendremos que ver cuál sería el precio de la hipoteca en conjunto, así que deberemos hacer una suma de las cuotas mensuales que pagaríamos a lo largo de todo el plazo más los otros gastos asociados al préstamo: comisión de apertura, productos asociados, tasación, etc.

Pongamos, por ejemplo, que nos interesa la Hipoteca Freedom Green de Banco Mediolanum. Esta tiene un interés del 1,99 durante el primer año y de euríbor más 0,99% los siguientes, bonificado por contratar un seguro de vida de la entidad con un coste orientativo de 90 euros y la domiciliación de los ingresos. Además, habría que pagar una comisión de apertura del 1%, la tasación (300 euros de media) y la prima del seguro de daños obligatorio (150 euros de media), que podríamos suscribir con cualquier compañía aseguradora.

Bajo la hipótesis de que ese préstamo fuera de 150.000 euros a 25 años y de que el euríbor se mantuviera en el valor de octubre durante todo el plazo (-0,466%), las cuotas mensuales serían de 635,05 euros el primer año y de 537,09 euros para los siguientes. Por lo tanto, en el conjunto del período de amortización, si le sumáramos el resto de los gastos mencionados, el importe total a pagar por esta hipoteca alcanzaría los 170.103,49 euros. 

3. Comparar ese préstamo con el de otros bancos

Para terminar, solo quedaría contactar con otros bancos y repetir el mismo proceso con sus ofertas. De este modo, podremos comparar sus precios para saber si la primera propuesta que nos interesaba era realmente atractiva. Y en caso de que no lo sea, podremos pedir una hipoteca que sí nos salga a cuenta. 

Según HelpMyCash.com, además, es recomendable utilizar esas otras propuestas para negociar con varios bancos, pues quizás así consigamos que nos hagan una contraoferta atractiva. Recuerdan, también, que si contamos con un buen perfil, tendremos más probabilidades de llegar a un mejor acuerdo.