Clientes cómodos, negociadores o indecisos, existe un banco para cada perfil

Hay una opción para cada tipo de persona. / RRSS
Hay una opción para cada tipo de persona. / RRSS

Siempre han coexistido personas con gustos y preferencias de todo tipo. Los hay clásicos, con una visión más romántica, y otros que  ponen la practicidad en la cima de sus decisiones.

Clientes cómodos, negociadores o indecisos, existe un banco para cada perfil

Siempre han coexistido personas con gustos y preferencias de todo tipo. Los hay clásicos, que tienen una visión más romántica de las cosas, y otros que prefieren estar a la última y ponen la practicidad en la cima de sus decisiones.

Como no, esta distinción se puede aplicar perfectamente al sector bancario, creando una diferencia importante entre los que optan por las entidades tradicionales y los que se han convertido en incondicionales de la banca online, tal y como explican desde HelpMyCash.com

El hecho de que hoy en día el 48 % de los municipios españoles no tengan oficinas es un dato relevante dentro de la distinción que nos atañe. Se trata de la consecuencia de una crisis bancaria que ha acabado con 17.000 sucursales y también cabe dentro de un discurso sobre la distribución geográfica. Este cierre es uno de los factores que han favorecido un cambio en la forma en la que la sociedad se toma ahora las finanzas, ¿cuántas personas hace años que no pisan una oficina?

La banca online, para quienes buscan comodidad y rapidez

 

El hecho de que actualmente existan las mismas oficinas que en el año 1983, pero que vivan ocho millones de personas más en el país no es casualidad. Y aquí es donde entra el todopoderoso Internet. Ese invento revolucionario que ha invadido todos los sectores también ha encontrado su hueco en el mercado financiero.

¿Por qué ir al banco para saber cuánto dinero queda en la cuenta? Posiblemente alguna pregunta similar es la que se hizo el primero que ideó la banca online, ese invento que ha permitido a medio mundo ahorrarse las colas en las oficinas de los bancos.

Al hablar de banca online hay que distinguir entre las entidades que la incluyen como una opción más dentro de sus servicios, combinada con una red de oficinas y gestores que atienden a los clientes personalmente, y los bancos que han creado en Internet la base de su negocio y razón de ser.

Lo cierto es que los bancos puramente online, los segundos mencionados, han aprovechado la época de crisis y el desarrollo tecnológico para crear una opción que interesa a todo tipo de clientes: ofreciéndoles productos sin comisiones y una apuesta constante por aplicar la última tecnología en la operativa básica, ya sea a la hora de contratar una cuenta bancaria con un selfie o desarrollar apps potentes para gestionar los ahorros. En definitiva, son unos auténticos camaleones.

Pero si algo resume la ventaja de estas entidades virtuales es la comodidad. Comodidad en cuanto a la contratación de productos: desde el sofá de casa, a través del móvil y en unos minutos. Comodidad, también, en lo que encontrar ofertas se refiere: frecuentes promociones para atraer nuevos clientes aparecen publicadas en sus webs, como un “plan amigo” o  descuentos en comercios.

Unas características que, sin duda, pueden conquistar a muchas personas, inquietas, que saben lo que necesitan y que tienen prisa por adquirirlo. Pero, si algo ha quedado claro, es que no todos los clientes buscan lo mismo.

Los bancos tradicionales son para los clientes que negocian

 

Donde unos ven colas y lentitud, otros vislumbran oportunidad de mejorar las condiciones de sus productos bancarios o financieros. Y es que los bancos categorizados como tradicionales suelen ofrecer al cliente las herramientas necesarias para poder negociar.

Por un lado, exigen que este acuda a la sucursal para poder contratar algunos de sus productos, por el otro, tienen más margen a la hora de cambiar ciertas cláusulas de los contratos.

Ambos factores pueden beneficiar especialmente a un prototipo de cliente con una larga permanencia en el banco, que ha cumplido siempre con los pagos y/o que acumula una cantidad interesante en sus cuentas, a ojos del banquero.

Por último, no hay que olvidar que, aunque la tecnología esté a la orden del día, existen muchas personas que, por edad o por opción, no se encuentran dentro de este mundo. Por eso, los bancos clásicos se alzan como la única opción.

¿La mejor opción? Tal vez algo intermedio

 

Y si los hay que no acaban de encajar en ninguno de los dos grupos, el mercado busca soluciones. Y las encuentra. Los que se pueden denominar bancos híbridos, como es el caso de ING Direct o EVO Banco en España, juntan los puntos positivos de ambas opciones. Por una parte, cuentan con una pequeña red de oficinas y por la otra permiten llevar a cabo una operativa casi 100 % online.

En definitiva, si en el punto medio está el gusto, en la comparativa está la decisión. Hoy en día existe una entidad perfecta para cada persona, incluso varias.

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