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El camión eléctrico suizo E-Force pasa con éxito sus primeros test en tráfico real

La empresa de distribución de bebidas Feldschlosschen lo ha sometido a cuatro meses de trabajo para evaluar sus capacidades reales en el día a día.

El camión eléctrico suizo E-Force pasa con éxito sus primeros test en tráfico real
Camión de E Force dispuesto para el transporte de bebidas de Feldschlosschen / eforce.ch
Camión de E Force dispuesto para el transporte de bebidas de Feldschlosschen / eforce.ch

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José Ramón Sanluís

José Ramón Sanluís

Técnico superior en automoción, especializado en diagnosis de sistemas electrónicos del automóvil. Escribe en MUNDIARIO.

La movilidad eléctrica en carretera es ya una realidad, sin embargo si hay algo que suelen tener en común los vehículos eléctricos es apostar por modelos ligeros para optimizar la autonomía de las baterías.

El camión eléctrico E-Force desarrollado por el fabricante suizo E-Force ONE AG en colaboración con la alemana Brusa Elektronik AG, es el primero de su clase en alcanzar las 18 toneladas brutas. Se trata de un camión rígido de tres ejes basado en el Iveco Stralis que utiliza dos motores eléctricos de Brusa, con 204 Cv cada uno y un par de 305 Nm. Cuenta con dos baterías de iones de litio de 120 kw/h a 400V, que ofrecen una autonomía estimada de entre 200 y 300 km, dependiendo del peso. Evidentemente no hablamos de un modelo rutero, ya que en esas condiciones suelen rodarse entre 700 y 900 km/día, pero sí una buena opción para la distribución local en áreas urbanas.

Galardonado

En 2013 ha recibido el eCar Tec Award en Alemania, que se entrega a aquellos vehículos que aportan soluciones revolucionarias a la movilidad. El jurado ha destacado su peso “contenido” y es que pese al sobrepeso de las baterías, “solo” declara 8 toneladas de Tara totalmente carrozado, lo que deja 10 Toneladas libres para la carga. Además también ha sido muy apreciado su silencio de marcha y la gran efectividad de sus motores que alcanza un 97%. Las baterías se recargan en “solo” 6 horas, siempre que se utilice un terminal de carga de alta potencia, y existe la opción de sustituirlas por baterías recargadas en sólo 5 minutos.

Prueba en trabajo real

Sin embargo para los ingenieros suizos no era suficiente con los premios o la teoría, por ello ofrecieron a la distribuidora de bebidas Feldschlosschen del grupo Carlsberg el uso de un camión durante 4 meses para evaluarlo en el uso diario. Así desde mediados de Septiembre de 2013 hasta Enero de 2014 ha recorrido el área metropolitana de Zurich realizando el reparto diario de bebidas.

En Feldschlosschen han quedado plenamente satisfechos del funcionamiento de esta unidad, y así lo han expresado en un comunicado de prensa. Durante los 4 meses de prueba no han tenido ningún problema mecánico, ni ninguna contrariedad con el sistema eléctrico, y reducción de la capacidad de carga no ha sido un problema. En ese tiempo ha circulado una media de 65km/día, con un consumo de 73 kw/100 km, con un peso medio de 4,6 toneladas. Teniendo en cuenta el precio de la electricidad y el gasoil en Suiza, el consumo equivale a 8 l/100 km, lo cual dista mucho de los 25 que consumiría un camión con motor Diesel haciendo ese mismo recorrido urbano.

Tras la prueba ambas empresas han acordado tomarse un tiempo, en E-Force quieren analizar los resultados obtenidos, mientras que en Feldschlosschen aseguran estar tan satisfechos que están estudiando la posibilidad de incorporar más unidades para sustituir los modelos impulsados por Gasoil.

Es evidente que estamos ante el inicio de un nuevo “nicho” de mercado que necesitará de muchos años de evolución para ser una opción global viable para el transporte. Sobre todo si tenemos en cuenta el precio, que sin haber sido anunciado oficialmente, se especula con que triplicará el de un camión Diesel. Sin embargo no deja de ser atractivo en aquellos segmentos de distribución a los que les encaje su autonomía, ya que unido a sus contenidos gastos de mantenimiento y consumo hay que tener en cuenta las exenciones de impuestos de las que podría disfrutar en muchos países.

Como siempre en estos casos el tiempo dirá si hablamos de una frivolidad o de una realidad plausible. De todos modos, es indudable que en los próximos años a la industria del transporte pesado le tocará “ponerse las pilas” bien sea en modo híbrido, autonomía extendida o eléctrica. Y es que son muchas las ciudades que ven alarmadas como los índices de contaminación del aire se les disparan, por lo que no se descarta e medio plazo que se tomen medidas contundentes al respecto.