Buscar

MUNDIARIO

El BCE ratifica su política de apoyo a la economía pese al fallo judicial alemán

El ente emisor afirmó que hará "todo lo que sea necesario en el marco de su mandato para garantizar la estabilidad de precios en la zona euro".
El BCE ratifica su política de apoyo a la economía pese al fallo judicial alemán
Sede del Banco Central Europeo en Frankfurt, Alemania / AFP.
Sede del Banco Central Europeo en Frankfurt, Alemania / AFP.

La máxima autoridad monetaria de la Unión Europea busca mantener su estatus de máximo financista y soporte de la economía del Viejo Continente, que tiene un tamaño de 18 billones de dólares (USD18.000.000.000.000), a pesar de los obstáculos políticos que puedan imponerse en el camino, así como la actual emergencia sanitaria, económica y social causada por la pandemia de Covid-19.

Y es que el Banco Central Europeo (BCE) aseguró este martes que hará "todo lo necesario" para ayudar a la eurozona a salir de la crisis, pese al ultimátum que le ha impuesto la justicia alemana por su programa de compra masiva de deuda soberana.

La Justicia alemana, mas no el Gobierno alemán, rechaza la política de adquisición de deuda de los países europeos debido a que forma parte de un Estado que ha mantenido una disciplina fiscal durante años. Sin embargo, el Ejecutivo germano, encabezado por la canciller Angela Merkel, es uno de los principales beneficiarios de la liquidez europea.

Cabe destacar que la sede del BCE se encuentra en la ciudad alemana de Frankfurt, uno de los principales centros financieros e industriales de toda Europa.

Tras una reunión con carácter de urgencia, la dirección del BCE afirmó que "toma nota" del fallo comunicado este martes por parte del Tribunal Constitucional alemán, que es muy crítico con la política de apoyo a la economía del instituto monetario de Fráncfort.

Esto implica que el organismo presidido por Christine Lagarde se verá en la obligación de establecer canales jurídicos y diplomáticos de comunicación con la justicia alemana para apelar el fallo y evitar que se trastoque la estructura financiera que el BCE ha creado con precisa ingeniería de inyección de capitales en la eurozona para evitar que la crisis y la recesión sean peor de lo que ya serán a final de año (-7,5% de contracción del PIB, según el FMI).

Pero, al mismo tiempo, el BCE afirmó que hará “todo lo que sea necesario en el marco de su mandato para garantizar la estabilidad de precios en la zona euro y la buena transmisión de sus decisiones monetarias al resto de la economía”.

Es decir, el BCE podría establecer un programa de contención del gasto público para evitar una escalada de la inflación si el caudal de compra de deuda disminuye por la presión del Tribunal alemán.

En marzo, el ente emisor del euro, la segunda divisa más importante del mundo después del dólar estadounidense, anunció un programa de compra de activos por 750.000 millones de euros. Con esa medida, busca crear un soporte financiero que le permita reestructuras deudas de los países miembros y captar más capitalizaciones a largo plazo.

Así, el BCE prevé continuar, como viene haciendo desde 2015, con sus programas de compra de cientos de miles de millones de euros de deuda pública para apoyar la endeble economía de la zona euro. Al ser una economía expuesta a la volatilidad emanada de Estados Unidos, el organismo financiero compra deuda para que los gobiernos europeos no se queden sin recursos fiscales en caso de que mermen sus ingresos por exportaciones.

El BCE lleva años abogando por una política de "expansión cuantitativa" o "QE" como solución contra la crisis. Un instrumento muy criticado en Alemania, donde los detractores ven en él “un financiamiento ilegal del tren de vida de los Estados”.

Esa política implica que se expande la base de financiamiento del gasto público, el presupuesto y los fondos destinados a la compra de activos y deuda.

Para los magistrados alemanes, el BCE se aventura en un terreno de "política económica fuera de su estricta competencia monetaria que consiste en garantizar el nivel de inflación”. La justicia alemana considera así que no es facultad legal del eurobanco financiar a los Estados de la UE cuando es el organismo encargado de administrar el monopolio de la moneda común del bloque: el euro. @mundiario