El Banco Popular negocia la venta de sus activos tóxicos con Blackstone

Una mujer retira dinero de un cajero del Banco Popular. / Twitter
Una mujer retira dinero de un cajero del Banco Popular. / Twitter

La filial del Santander espera que el segundo se haga con una participación mayoritaria en la cartera de activos inmobiliarios por una suma de 30.000 millones.

El Banco Popular negocia la venta de sus activos tóxicos con Blackstone

El Banco Santander y Blackstone negocian para que el segundo se haga con una participación mayoritaria en la cartera de activos inmobiliarios por una suma de 30.000 millones que el Popular, hoy en día filial del Santander, puso a la venta el 30 de junio.

Así, el Popular ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que en los últimos días han llegado a sus oficinas diversas ofertas vinculantes de varios inversores interesados en hacerse con una buena rebanada de esta cartera.

La operación, eso sí, deberá esperar hasta que las autoridades de competencia de la Unión Europea (UE) aprueben la adquisición del Popular por parte del Santander. El plan de los de Ana Botín es vender hasta un 51% de la sociedad inmobiliaria Aliseda, a fin de liberar a su columna de activos de incisos tóxicos.

Antes de comprar el Popular, el Santander contaba con 10.000 millones en inmuebles problemáticos. Así, el banco mantendrá, si llega a cerrar el acuerdo, la propiedad de hasta 14.000 millones en inmuebles del Popular (más los 10.000 millones propios) y podría sacar tajada del tirón del mercado en los meses venideros. De paso, descarga las cuentas del ladrillo y recupera las provisiones de rigor, las cuales pasarán a ser ingresos.

"En tanto se proceda a la consideración y decisión de la operación, que se producirá una vez constatado el cumplimiento de las restricciones en materia de competencia derivadas de la adquisición de Banco Popular, se ha concedido un periodo de exclusividad a Blackstone para la continuación de las negociaciones", confirmó el Popular a la CNMV.

Expedición de solo un mes

El 30 de junio, el Banco Popular inició un proceso de búsqueda de compradores para una cartera de activos tóxicos ligados al sector inmobiliario por una suma que llegaba casi a los 30.000 millones de euros, para el cual cuenta con el respaldo y asesoría de Morgan Stanley. El banco tardó apenas un mes en encontrar interesados importantes, lo cua refleja el bueno momento que atraviesa el sector inmobiliario en España y la urgencia de encontrar grandes carteras que son al fin las que atraen a inversores internacionales.

Como parte de este proceso, el consejo del banco también acordó el 30 de junio recomprar el 51% que no tenía a su nombre en Aliseda a los fondos de capital riesgo Värde Partners y Kennedy Wilson Holdings por 180 millones de euros, explica El País.

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