El Banco Popular afronta un duro ajuste laboral que mantiene en vilo a su plantilla
Se teme un ajuste de un 20% de la plantilla, lo que podría traducirse en unos 3.000 puestos de trabajo. Según Expansión, unos 3.000 empleados de Grupo Banco Popular superan los 55 años.
El Banco Popular, que preside Ángel Ron, afronta un duro ajuste laboral que mantiene en vilo a toda su plantilla. En medios sindicales se teme un ajuste de hasta un 20% de la plantilla, lo que podría traducirse en unos 3.000 puestos de trabajo. Según el diario económico Expansión, unos 3.000 empleados de Grupo Banco Popular superan los 55 años.
El lastre del banco de Ángel Ron es el ladrillo, según destaca el sindicato UGT, en cuya opinión las oficinas que se cerrarían serían aquellas que tienen entre 1 o 2 trabajadores, “oficinas que no eran viables”, precisa la misma fuente.
Sobre el papel, el expediente de regulación de empleo (ERE) del Popular se hace para “aprovechar la reforma laboral y recortar gastos”. Desde UGT creen que el banco se tenía que haber saneado hace mucho tiempo. “La dirección ha tenido ocho o nueve años para vender los pisos, pero no ha querido”, afirma UGT.
El Banco Popular cambió este año de consejero delegado. Francisco Gómez pasó el testigo a Pedro Larena. Esta semana plantará cara a los sindicatos. Nada nuevo bajo el sol: desde 2009 se han destruido casi 84.000 empleos en el sector bancario español.