Buscar

MUNDIARIO

El Banco de España patinó en Cataluña y corre el riesgo de tropezar en la misma piedra

Hubiera sido más prudente asegurar que la economía catalana crecería más en ausencia de incidentes políticos, sin alertar de terribles consecuencias. La realidad indica que Cataluña se mantiene como la primera economía de España.
El Banco de España patinó en Cataluña y corre el riesgo de tropezar en la misma piedra
Fábrica de Seat en Martorell. / Mundiario
Fábrica de Seat en Martorell. / Mundiario

Firma

José Luis Gómez

José Luis Gómez

El autor, JOSÉ LUIS GÓMEZ, periodista, es el fundador de MUNDIARIO. También es comentarista de la TVG, Radio Galega y Radio Coruña (SER), así como analista económico de La Región y coeditor del Anuario del Foro Económico de Galicia. Dirigió Capital, Xornal y La Voz de Galicia y fue director editorial de Grupo Zeta. Es autor, entre otros, del libro Cómo salir de esta. @J_L_Gomez

Una cosa es la política y otra, la economía. Van unidas, sí, pero no tanto como para hacer análisis simplistas; incluso en escenarios como el de Cataluña, plagado de incidentes derivados del procés. Hace dos años el Banco de España patinó al alertar de males que no se produjeron y ahora corre el riesgo de tropezar en la misma piedra. Hubiera sido más prudente asegurar que la economía catalana crecería más en ausencia de incidentes políticos, sin alertar de terribles consecuencias.

Pero todavía hay quien supera al Banco de España. La popular Cayetana Álvarez de Toledo dijo en un debate electoral de TVE que el coste económico del procés, incluyendo los daños causados a la economía, puede ser de 4.000 a 8.000 millones de euros, una horquilla –por disparatada– solo equiparable a las que maneja el CIS del socialista José Féliz Tezanos.

La realidad indica que Cataluña se mantiene como la primera economía de España por volumen de Producto Interior Bruto y que su PIB per capita sigue por encima de la media española. Pero no solo eso. En 2017 la economía catalana creció más que la española –un 3,2% frente a un 2,9%–  y en 2018 no fue así –un 2,4% de crecimiento en España frente a un 2,3% en Cataluña– pero la diferencia no fue como para alarmar a nadie en los términos que se han utilizado.

El procés entraña riesgos, políticos y económicos, tanto para Cataluña como para España, pero eso no se combate con argumentos improvisados, sino con datos fundamentados. Tal vez no cabe esperar esa precisión de la actual clase política, pero sí de una institución como el Banco de España.

El informe de 2017 del Banco de España –todavía con Luis María Linde de gobernador– advertía de que la economía española podría perder por culpa de la crisis de Cataluña entre 0,3 y algo más de 2,5 puntos de PIB en dos años, es decir, tendría un coste entre 3.000 y más de 27.000 millones. En el peor de los escenarios, el organismo subrayaba que se podría diluir hasta un 60% del crecimiento proyectado para 2018 y 2019. Además, Cataluña corría el riesgo de llevarse la peor parte y entrar en recesión. Es evidente que no acertó en nada.

Lo cierto es que el PIB de Cataluña en 2018 creció un 2,3% respecto a 2017. Es más, el PIB per capita de Cataluña en 2018 fue de 30.769 euros, 705 euros superior al de 2017, con 30.064 euros, en ambos casos muy por encima del PIB per capita español, que en 2018 fue de 25.730 euros.

Pero, a pesar de aquel error de cálculo, el Banco de España vuelve a alertar de que los últimos acontecimientos en Cataluña pueden tener un impacto sobre la economía. La diferencia está en que, consciente de sus fallos en 2017, ahora predica más con la literatura que con los números, lo cual tampoco parece riguroso teniendo un servicio de estudios de alto nivel.

Poner en cuestión la economía de Cataluña tiene, además, riesgos para la propia economía española, de la que es su motor económico. Con sus 231.277 millones de euros de PIB, Cataluña es la primera economía del país. 

¿Entonces va todo bien en Cataluña? No. La caída de actividad de su industria está pesando, por ejemplo, sobre el empleo. De hecho, la desaceleración provocó en el tercer trimestre de 2019 el peor registro de ocupación y paro desde 2012. Cataluña es una economía internacionalizada y el repliegue de la industria le afecta mucho. Pero una cosa es eso y otra exagerar. @J_L_Gomez

Cataluña aporta la quinta parte del PIB español

Entre un catalán medio y un español medio hay una gran diferencia de PIB per capita. Ésta fue de unos 5.000 euros anuales en los últimos tres años, de 2016 a 2018. En cifras absolutas, el PIB per capita de Cataluña es de 30.769 euros frente a los 25.730 euros de PIB per capita de España. Tampoco ha variado apenas la participación del PIB catalán en el español, que en los tres últimos años fue del 19,2%; es decir, Cataluña aporta la quinta parte del PIB español, que es de 1,2 billones de euros.

El presidente del Consejo General de Economistas de España, el catalán Valentí Pich, tiene claro que el contexto de disturbios, protestas y huelgas registradas en Cataluña tras la sentencia condenatoria del procés “no es bueno” para la economía española, y especialmente la catalana. Entre otras razones, porque se genera “tensión” entre los trabajadores en las empresas. Por sectores, sufren especialmente los vinculados a la restauración, el comercio y los espectáculos, que pierden clientes. @mundiario

–––––––––– PROTAGONISTAS ––––––––––

> Pedro Sánchez, presidente del Gobierno.- Es conocedor de que las elites económicas de Cataluña verían bien un cambio estructural en la economía con el apoyo del Gobierno, para arrastrar al independentismo a la pura gestión. Pero la sentencia del procés está lastrando esa estrategia.

> Nadia Calviño, ministra de Economía.- Alerta de que la economía catalana crece por debajo de la media española y subraya que los sucesos violentos ocurridos tras la sentencia del procés tienen “un impacto económico negativo”. Pero no dramatiza su impacto en el conjunto de España.

> Quim Torra, presidente de la Generalitat.- La patronal catalana que preside Josep Sánchez Llibre recordó al Govern su obligación  de preservar la seguridad ciudadana y el normal funcionamiento de los servicios públicos. Torra también fue objeto de las críticas de otros líderes empresariales.

> Antonio Garamendi, presidente de la CEOE.- Ante las protestas por la sentencia del procés, reclama “orden y responsabilidad” y recuerda que la ley está “para cumplirse”. Respalda a Foment del Treball, que pide a la Generalitat que rectifique su actitud de “animar” las movilizaciones. @mundiario