El Banco de España mejora la previsión de crecimiento para 2024 y la eleva hasta el 1,9%
La economía española continúa demostrando una resistencia mayor de lo esperado, según ha informado el Banco de España en un comunicado reciente. El organismo ha revisado al alza su previsión de crecimiento para este año hasta el 1,9%, lo que supone tres décimas más de lo pronosticado en diciembre pasado. Este incremento se atribuye principalmente a una expansión del Producto Interno Bruto (PIB) en el último trimestre del año pasado que superó las expectativas, junto con revisiones al alza en los trimestres anteriores.
Aunque esta proyección marca una ralentización respecto al 2,5% registrado en 2023, representa una mejora significativa con respecto al 1,6% vaticinado por el banco hace apenas tres meses. Factores como los precios a la baja de la energía, la creación moderada pero constante de empleo, el aumento de la población extranjera y diversas ayudas gubernamentales contribuirán al crecimiento del consumo privado, estimado en un 2,3% para este año.
Sin embargo, el Banco de España advierte sobre elementos de debilidad en la composición del crecimiento observado a finales de 2023, atribuyendo la reciente aceleración a factores transitorios como un fuerte aumento del consumo público y de inventarios, que suelen caer después de haber crecido. La limitada mejora en la productividad y la caída de la inversión también preocupan al banco, ya que podrían obstaculizar un crecimiento económico sólido en el futuro.
Signos de resistencia
La inversión empresarial, a pesar de los fondos europeos, se espera que repunte solo un 0,4% en el conjunto de 2024, debido a la incertidumbre, la falta de mano de obra y otros factores. Además, el sector exterior apenas contribuirá al crecimiento, afectado por las condiciones restrictivas en los socios comerciales europeos y la crisis energética.
En cuanto al mercado laboral, se espera que el desempleo se estabilice en torno al 11% hasta 2026, a pesar del impulso del empleo generado en parte por la llegada de inmigrantes. El consumo público ha experimentado un fuerte aumento, aunque podría tener un impacto transitorio por los fondos europeos, y se espera que las cuentas públicas requieran ajustes fiscales compensatorios para cumplir con los límites establecidos por Bruselas. @mundiario