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La banca inyecta 63.000 millones de euros en créditos a los autónomos y las empresas

La financiación que les ha llegado hasta el momento ha sido de 44.148 millones de euros y los avales ascienden a 35.268 millones. Esto representa un 2,5% del PIB español.

La banca inyecta 63.000 millones de euros en créditos a los autónomos y las empresas
Sede del Instituto de Crédito de España / RTVE.es
Sede del Instituto de Crédito de España / RTVE.es

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Ricardo Serrano

Ricardo Serrano

El autor, RICARDO SERRANO, colaborador de MUNDIARIO, es un periodista venezolano especializado en política y economía con experiencia en diversos periódicos de Venezuela y un portal web de Argentina. @mundiario

Ahora más que nunca, España apuesta por la estimulación de su economía por la vía fiscal, financiera y bancaria para generar un esquema de participación de todos los agentes en la recuperación y regeneración del bienestar que ha sido lastrado por el impacto social, económico, sanitario y humanitario de la pandemia de coronavirus. La banca es el nuevo elemento fundamental de reactivación de los principales generadores de actividad económica: los trabajadores autónomos y las empresas.

Y es que la medida puesta en marcha por el Gobierno a mediados de marzo para evitar que la banca corte el grifo durante la pandemia sigue avanzando. El crédito ya no es un lujo, sino una necesidad de la que dependen todos los grandes proveedores, cadenas de suministros, importadores, exportadores, distribuidores y empleadores del país.


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Es por ello que las entidades financieras han entrado en un nuevo esquema del sistema económico nacional y han superado ya el medio millón de operaciones avaladas por el Instituto Oficial de Crédito (ICO) a empresas, pymes (pequeñas y medianas empresas) y autónomos, que suman una financiación al tejido productivo de 63.144 millones de euros hasta el 31 de mayo.

Esto implica que toda la estructura empresarial y el sector privado español entra en la dinámica de retroalimentación del ciclo del dinero en medio de un agua contracción y recesión de la economía nacional. Aun así, los grandes tenedores de capital buscan sobrevivir, pues son ellos los que podrían reinsertar en el mercado laboral y reactivar la fuerza de trabajo de un país que ya registra más de 1 millón de personas en el paro y un incremento exponencial de la demanda de subsidios por desempleo, todo eso sin recaudación de impuestos debido a la caída del consumo por el confinamiento, es decir, una tormenta perfecta o una suerte de coctel muy explosivo.

El ICO asume entre el 80% y el 60% de la posible morosidad futura y cobra a los bancos entre 0,20% a 1,20% de la operación por el aval. Por lo tanto, se trata también de un negocio redondo para el Estado español que, si no alimenta las arcas públicas del Tesoro Nacional por la vía tributaria, lo hace por la vía crediticia, transaccional y bancaria a través de la intermediación de las entidades privadas receptoras y gestoras de las concesiones de créditos.

“En términos numéricos, esto supone que, del total inyectado, 48.224 millones han sido garantizados por el Estado. En concreto, se han firmado 500.035 operaciones, el 98% del total, con autónomos y pymes, un colectivo al que se le da una cobertura del 80% del crédito”, según detalló el organismo en un comunicado.

De este modo, la financiación que les ha llegado hasta el momento ha sido de 44.148 millones de euros y los avales ascienden a 35.268 millones. Esto representa un 2,5% del PIB español.

En el resto de empresas se han registrado 8.976 operaciones y una financiación total de 18.995 millones de euros, lo que supone que cada operación es de importes más elevados. En este caso, los avales son del 70% para nuevos préstamos y del 60% para las renovaciones, por lo que el importe garantizado se coloca en 12.955 millones, un 0,9% del valor total de los ingresos fiscales y monetarios netos promedio del país en un año.

Hasta ahora el Gobierno ha dispuesto de 80.000 millones en avales, de los que se han gastado casi 45.000 millones, y la línea de crédito total es de 100.000 millones. El objetivo es evitar los cierres de pequeños y grandes negocios, como ocurrió en 2008, con el consiguiente aumento del paro. Entonces, la política económica de España ahora se basa en generar el mayor estímulo posible, por lo que es probable la extensión de la liquidez de 200.000 millones de euros que hace más de un mes aprobó la administración de Pedro Sánchez. @mundiario