Antes de ser famosos: Nintendo, el gigante electrónico fundado en 1889

Nintendo
Afiche de Mario Bros, una de las grandes franquicias de Nintendo.

La historia de esta empresa japonesa se remonta al siglo XIX, mucho antes de que se inventara la primera consola de videojuegos.

Antes de ser famosos: Nintendo, el gigante electrónico fundado en 1889

Antes de ser famosos es una serie exclusiva de MUNDIARIO en la que se descubre y estudia la vida de ciertas celebridades antes de alcanzar la fama. En episodios anteriores se ha explorado la biografía de célebres líderes del crimen organizado, deportistas, estrellas porno y hasta empresas virtuales. El episodio de hoy está dedicado a una de las empresas más importantes del mundo: Nintendo.

Biografía

Por increíble que parezca, la historia de Nintendo se remonta al siglo XIX, puntualmente a 1889. Un hombre japonés llamado Fusairo Yamauchi fundó una tienda a la que bautizó como Nintendo. En esta tienda, inaugurada oficialmente el 3 de septiembre de aquel año, Yamauchi vendía un juego de cartas conocido como Hanafuda. El hombre de 31 años creó él mismo este juego y constaba de cartas que, en lugar de números, tenían bastantes diseños también dibujados por él. ¿Cómo surgió aquella idea? Pues para entonces el Gobierno japonés había prohibido todos los juegos de apuestas, incluyendo las cartas con números y formas. La palabra Nintendo significa deja todo al cielo, que es prácticamente lo que el fundador hizo porque invirtió todo su dinero en este emprendimiento.

Fusajiro Yamauchi. / ib-article.com

Fusajiro Yamauchi.

El juego se extendió rápidamente en todo Japón porque la gente se dio cuenta que era un juego de apuestas disfrazado con todos esos dibujos de las cartas. Para 1907, Nintendo, ya tenía una importante base de empleados para poder cubrir toda la demanda de producto, se alió con Japan Tobacco (Tabacos de Japón), a fin de que las populares cartas pudieran venderse en paquetes de cigarros.

La era post-Fusairo

Finalmente, Yamauchi decidió dejar su productivo negocio en 1929, a la edad de 71 años. El heredero de este jugoso emprendimiento fue Sekiryo Kaneda, su yerno. El primer cambio del nuevo piloto fue cambiar el nombre de la empresa, que a partir de entonces se llamaría Yamauchi Nintendo and Company.

Cartas de Hanafuda.

Cartas de hanafuda.

En 1947, Kaneda decidió que la compañía necesitaba un canal propio para distribuir sus cartas –que sí, el negocio todavía se sostenía de ellas-. Se alió con una compañía local, pero su proyecto no duraría mucho porque, por problemas de salud, debió ceder el mando de la compañía a Hiroshi, su nieto, en 1949. La razón de que la empresa la haya tomado su nieto y no su hijo es porque éste había abandonado tanto a la empresa como a su familia años antes y no volvió a saberse nada de él. Al no más asumir el mando, Hiroshi tomó una decisión no menos que peculiar: despedir a todos sus familiares que trabajaran en Nintendo.

Tenía apenas 21 años y apuntaba a tener planes muy distintos de los de su abuelo. Entre eso y la crisis generalizada que quedó en el país tras la Seguda Guerra Mundial, los empleados de la empresa se amotinaron en su contra, pues consideraban que dejar a Hiroshi al mando era un gran error. Y eso al jefe no le hizo ninguna gracia y decidió limpiar a toda la empresa.

Hiroshi cambió nuevamente el nombre de la empresa a Nintendo Playing Cards Company. Emprendió entonces un camino para cambiar los empaques y presentaciones de sus cartas porque detectó que su público objetivo se había aburrido de lo mismo de siempre.

No obstante el proyecto no dio los resultados que esperaba y decidió moverse a Estados Unidos para reunirse con un hombre que, a la sazón, era ya muy conocido en el gigante de Norteamérica aunque por nada semejante a los juegos de cartas. ¿Cómo se llamaba aquel hombre? Walt Disney.

Subida y caída

Con Disney acordó un contrato con el que tenía derecho a diseñar cartas con los personajes de las famosas películas para entrar a un nuevo mercado. Aquello catalizó a la empresa y salió a la Bolsa de Tokio en 1962.

La compañía estaba en su mejor momento histórico y su jefe decidió cambiar el nombre otra vez. Así, pasó a ser Nintendo Company Limited. El éxito de la empresa era tal que las cosas empezaron a salirse de control.

Hiroshi estaba tan encantado consigo mismo, que decidió aventurar en nuevos productos que terminaron siendo un rotundo fracaso. Por ejemplo, inventó algo así como arroz instantáneo, pero a los japoneses les gustaba más la idea de esperar a que su arroz se cociera y se tardara todo el tiempo necesario. Otro de sus disparates fue crear una cadena hotelera a la que llamó Hoteles del amor, y sí, el concepto de los hoteles era justo el que probablemente todos están pensando con solo leer el nombre. Y así, el exitoso empresario terminó en una espiral de fracasos, lo cual condicionó su situación en la Bolsa.

Inicio de la era que cambió todo

Para 1964, y con la experiencia que dan los grandes fracasos, la empresa creó una rama para la fabricación y venta de juguetes. Aquella rama se llamaba Juegos.

Un hombre llamado Gunpei Yokoi escuchó del emprendimiento que estaba iniciado aquella multifacética compañía. Yokoi creía que a Nintendo podría interesarle uno de sus inventos, que no era más que un largo accesorio para alcanzar objetos que estuvieran muy lejos o muy alto para las personas. El nombre del juguete era Ultra Hand.

Yokoi pegó en el blanco y su juguete, vendido por Nintendo, se popularizó rápidamente en el mercado japonés. En total, vendió 1.2 millones de unidades en todo el país.

La alianza entre ambos siguió y Nintendo empezó a adentrarse en el mundo de los electrónicos. Así, en 1974 creó la consola Magna Box, y aquella fue la inspiración para la primera consola de videojuegos. Dentro de todos los empleados de Nintendo había uno llamado Shihiro Miyamoto, quien quedó encantado cuando se enteró del nuevo emprendimiento de la firma.

Magna Box.

Magna Box.

A Miyamoto se le debe la creación de muchas de las grandes franquicias de Nintendo, como La Leyenda de Zelda. La empresa siguió confiando en Miyamoto para seguir creciendo en esta rama de las consolas y los videojuegos, y así fue como nacieron Donkey Kong y Mario Bros, las franquicias que terminaron de poner a Nintendo en el mapa internacional de la industria de los videojuegos. Por cierto, la empresa no era precisamente creativa y el primer nombre que tuvo Mario Bros fue Jumpman.

Y a partir de ahí, el resto es historia. La empresa que empezó como una venta de cartas para apuestas terminó siendo uno de los grandes monstruos de la industria del entretenimiento digital. Así fue la vida de Nintendo antes de los videojuegos, así fue su vida antes de ser famoso.

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