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Alemania echa ahora de menos que Europa no sea más grande y más fuerte

Una economía tan exportadora como la alemana se está resintiendo por las tensiones comerciales, los riesgos del Brexit y la caída de la demanda global. Necesita más demanda de sus productos y le cuesta conseguirla. Con Europa –máxime a medio gas– no le llega.

Alemania echa ahora de menos que Europa no sea más grande y más fuerte
Puerta de Brandenburgo en Berlín, la capital de Alemania. / 101viajes
Puerta de Brandenburgo en Berlín, la capital de Alemania. / 101viajes

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José Luis Gómez

José Luis Gómez

El autor, JOSÉ LUIS GÓMEZ, periodista, es el fundador de MUNDIARIO. También es comentarista de la TVG, Radio Galega y Radio Coruña (SER), así como analista económico de La Región y coeditor del Anuario del Foro Económico de Galicia. Dirigió Capital, Xornal y La Voz de Galicia y fue director editorial de Grupo Zeta. Es autor, entre otros, del libro Cómo salir de esta. @J_L_Gomez

¿Jugó Alemania a corto plazo cuando le vinieron mal dadas a países como Grecia, Italia, España, Portugal e Irlanda? Vistos los resultados parece que sí o que, cuando menos, le faltó perspectiva europea para ensanchar su propio campo de juego. Diez años después, el motor económico de Europa, cuya evolución incide de manera importante en economías como la española, sigue en horas bajas. De hecho, para 2019 prevé un crecimiento de solo un 0,5%, lo que supone una rebaja de su anterior previsión.

Una economía tan exportadora como la alemana se está resintiendo por las tensiones comerciales, los riesgos del Brexit y la caída de la demanda global. Necesita más demanda de sus productos –generalmente de alta calidad– y le cuesta conseguirla. Con Europa –máxime a medio gas– no le llega.

En su día, España adoptó severas medidas de austeridad, aun a pesar de tener un desempleo elevado. Pero no lo hizo por voluntad propia, sino bajo presión. Se encontró sin capacidad de refinanciar su deuda y se vio obligada a recortar su gasto y a subir los impuestos para satisfacer las exigencias de Alemania y de otros países que le proporcionaron préstamos de emergencia, aferrados a la idea de que recortar el gasto en una economía deprimida —"consolidación fiscal", en la jerga del FMI— es bueno, y no malo, para la creación de empleo. Lo sucedido en España y en otros países europeos en apuros contribuye a que Alemania esté echando ahora de menos que Europa no sea más grande y más fuerte económicamente.

El desenlace de la negociación entre EE UU y China podría ser ahora determinante de cara a mejorar o empeorar la situación de Alemania, que dentro de Europa tiene una gran asignatura pendiente: hacer que crezca, pero en su conjunto. @mundiario