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Tras 10 años, España deja de ser el país con mayor déficit de la eurozona

Eurostat confirma la mejoría del país, aunque sus estadísticas siguen estando muy lejos de las grandes potencias de la Unión Europea.
Tras 10 años, España deja de ser el país con mayor déficit de la eurozona
Logo del euro en Fráncfort del Meno, sede del BCE. / Héctor Morales
Logo del euro en Fráncfort del Meno, sede del BCE. / Héctor Morales

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Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

El autor, HÉCTOR ANTONIO MORALES, es colaborador de MUNDIARIO. Se formó en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala. @mundiario

La eurozona ha reducido considerablemente su déficit pues ha quedado en un 0,5% del PIB, es decir cuatro décimas menos a lo reportado el año pasado. No obstante, las cuentas quedan muy distantes entre sí, pues países como Luxemburgo, Alemania y los Países Bajos cerrarán este ejercicio con superávits muy marcados gracias a su 2,7%, 1,9% y 1,5%, respectivamente, contrastando con otros como Chipre, Francia, España e Italia, con déficits alarmantes del -4,4%, -2,5%, -2,5% y -2,2%, respectivamente. Al mismo tiempo, la deuda también fue recortada del 85,9% al 80,4% del PIB. Los países que encabezan esta estadística son Grecia, con un 181,2%, Italia, con un 134,8% y Portugal, con un 122,2%.

Ya en abril España había superado un estigma. 10 años de trabajo le llevaron a abandonar el procedimiento de déficit excesivo luego de que la oficina estadística europea verificara que el desfase de su presupuesto para este año no había llegado al 3% y la Comisión Europea concluyera que no volverá a pasar al menos en dos años. De igual forma, consiguió evitar el deplorable título de ser el país de la UE con mayor déficit, dejando esa disputa a Chipre y Francia. Y más allá de los países de la eurozona, a Rumanía, que con un 3% empieza a poner los pelos de punta en Bruselas.

Los datos de Eurostat presentan un saldo más digno para Alemania, con un superávit del 19% y una deuda que equivale al 61,9%, rozando las reglas redactadas en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Al borde de la recesión, la primera potencia de Europa tiene la presión de Bruselas de aprovechar este superávit para invertir en proyectos que combatan la desaceleración generalizada. Berlín se ha limitado a lanzar un plan de inveresión para la industria verde que será de 40.000 millones de euros.

El polo contrario lo tienen España y Francia, que cerraron el año con un déficit del 2,5%. En cuanto a España, la deuda bajó un punto porcentual, descendiendo al 97,6% del PIB; Francia, por su parte, se quedó atado al 98,4%. Italia sí que empeoró en ese punto y subió hasta el 135% del PIB. Dentro de los países que no usan el euro, sobresalen Rumania y el Reino Unido. La isla descendió una décima, cayendo al 2,3% del PIB, mientras que su deuda es siempre del 85,9%. @mundiario