Xavi y el cambio de sistema

Xavi Hernández aún no ha podiso
Xavi en el banquillo de Anoeta . / Autor.
El entrenador catalán fue intervencionista y modificó el sistema de juego tras el empate ante el Rayo Vallecano la pasada jornada.
Xavi y el cambio de sistema

Xavi volvió a demostrar que es un entrenador que prepara los partidos y se amolda a lo que el rival le puede ofrecer. Tras el descalabro en la primera jornada, el egarense modificó un par de piezas e hizo un par de retoques para darle a su equipo la primera victoria de la temporada. Sorprendió con el cambio de sistema, ya que ni el mismo entrenador de la Real se lo esperaba, pero tuvo todo el sentido del mundo esta modificación. 

El entrenador blaugrana iniciaba la posesión con una defensa de tres centrales (Araújo, Christensen y Eric), dándole vuelo a los carrileros situándose casi como extremos (Balde y Dembelé), formando un cuadrado en el medio (De Jong, Pedri, Gavi y Ferran) y dejando arriba a Lewandowski como referencia atacante para fijar a los centrales del equipo vasco. El juego de este Barça se basa constantemente en la búsqueda de superioridades tanto numéricas como posicionales y esto fue lo que buscó el equipo culé en salida de balón con los tres centrales. La Real Sociedad presionaba con dos delanteros, por lo que el Barça con tres centrales siempre tenía uno libre para poder iniciar la posesión sin dificultades. 

Además, el de Tarrassa nos sorprendió con la figura de Ferran Torres en zona interior dejando la banda para la aparición de Balde. Otra modificación de Xavi. Lo más destacado de la Real de Imanol puede ser el rombo en el medio del campo que forman el pivote y los interiores con el mediapunta, por lo que Xavi introdujo a Ferran por dentro para provocar una igualdad numérica de 4 contra 4 y así dificultar la salida de los vascos cuando tenían la posesión del balón.

Frenkie de Jong fue utilizado en base de la jugada como pivote debido a la baja de Sergio Busquets por sanción. El neerlandés no tuvo uno de sus mejores partidos ya que se le vio demasiado perdido posicionalmente cuando no disponía de la pelota y con balón muy lento en el pase. Esto provocó el gol de la Real tras una pérdida en campo propio que originó el contragolpe que empató el partido. Rápidamente, Xavi intervino tras darse cuenta que con De Jong y Gavi en el pivote había demasiada dificultad para progresar con la pelota y colocó a Pedri junto a Frenkie. Con el canario todo se aclaró porque su capacidad de visualizar la jugada sin que aún haya ocurrido es digna de talla mundial por lo que todo se agilizó en la salida de balón. 

Aun así, el Barça sufrió con este cambio de sistema en la faceta defensiva. Al utilizar tantos efectivos en ataque, si la jugada no llegaba a buen puerto y había pérdida, el equipo se partía. Esto lo aprovechó la Real para poder salir rápido con algunos contragolpes liderados por David Silva lanzando al espacio e Isak atacando la espalda de los centrales blaugranas. Otro problema del sistema fue la espalda de Araujo. Mikel Merino encontró una y otra vez espacio en esa zona debido a la poca corrección defensiva de Dembelé como carrilero. 

Todo fue diferente cuando Xavi dio entrada a los cambios. Gracias a la gran plantilla que tiene, con dos destellos de Ansu Fati se resolvió el partido. La calidad individual se antepuso al sistema. Algo que alivió al entrenador porque a fin de cuentas, cuando a la larga analizas todo, solo te queda el recuerdo de los tres puntos. @mundiario

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