Xabi activa el plan Bellingham para convertirlo en faro del Real Madrid
Xabi Alonso ha decidido entregar galones a Jude Bellingham o al menos así lo cree el diario As. De acuerdo al mencionado rotativo, el técnico vasco no quiere que el inglés viva solo de abrazos de gol o estadísticas brillantes, sino que vuelva a influir en cada jugada como hizo con Ancelotti rumbo al bronce del Balón de Oro. La idea es usarlo como lanzadera, detrás de Mbappé y Vinicius, aun con menos metros para llegar. Una pieza más del triángulo que el técnico considera ganador.
La protección será un trivote formado por Valverde, Tchouameni y la incógnita entre Güler o Camavinga. El uruguayo partiría por derecha, Aurélien será el ancla, y la tercera pata marcará la textura del equipo. La varita del turco o el músculo del francés. Xabi también valora el calendario: Montilivi y luego San Mamés, dos pruebas mayúsculas para afinar una mezcla que quiere potenciar entre Jude y Arda.
Mientras arriba todo parece encajar con esa doble delantera afilada —Vini desequilibrante, Mbappé voraz—, las grandes dudas están atrás. El Madrid recupera a Militao, Rüdiger, Courtois y un Mastantuono ya menos castigado. El virus de Asencio mantiene incertidumbre hasta última hora. La retaguardia, un puzle eterno con doce defensas distintas, sigue siendo territorio de incógnitas.
A priori, Carreras regresará al lateral izquierdo, aunque no sería extraño que Xabi innovara otra vez para reforzar una zona sin guardianes fiables en las últimas semanas. En la derecha estará Trent, que continúa sumando kilómetros y precisión en la circulación. Su pie es una herramienta valiosa para acelerar al equipo en campo rival y dar fluidez al plan Bellingham.
Así, el posible once apunta a Courtois; Trent, Militao, Rüdiger o Asencio; Carreras; Valverde, Tchouameni, Camavinga o Güler; Bellingham; Mbappé y Vinicius. Una estructura donde Jude debe recuperar brillo total, no solo estadístico. Xabi quiere que vuelva a ser el interruptor del plan ofensivo y el nexo perfecto para activar a los dos gigantes de arriba. Y ya saben: el tolosarra siempre sorprende. @mundiario