Wimbledon 2025, entre récords, lágrimas y sorpresas: ¿el más salvaje de todos?

Alexander Zverev. / Instagram: alexzverev123
Ocho top-10 eliminados en primera ronda: récord absoluto en la Era Abierta.

Wimbledon 2025 se está escribiendo con tinta imprevisible. Lo que hasta hace unos años se consideraba la catedral del tenis más conservador, hoy parece una jungla donde nada ni nadie está a salvo. Con ocho top-10 eliminados en primera ronda —la cifra más alta en toda la Era Abierta— y 19 cabezas de serie masculinos ya fuera del torneo, este Grand Slam apunta a convertirse en uno de los más locos, difíciles y apasionantes de la historia reciente.

Este jueves ha sido especialmente demoledor. Jack Draper, la gran esperanza local y número cuatro del mundo, dijo adiós ante un renacido Marin Cilic. También cayeron Tommy Paul, Tomás Machác, Jirí Lehecka y Félix Auger-Aliassime, confirmando que no basta con tener ranking: hay que pelear cada punto como si fuera el último. Carlos Alcaraz, que entrena con la tranquilidad de quien ya ha sobrevivido a la primera ola, lo dejó claro: “Hay que entrar a pista sabiendo que todo puede pasar”. Y vaya si pasa.

Mientras caen gigantes, los incombustibles no aflojan. Djokovic y Sinner despacharon sus partidos de segunda ronda en menos de dos horas. El serbio, implacable ante Evans (6-3, 6-2, 6-0), lanzó un aviso serio: “Si juego como hoy, puedo ganar a cualquiera”. Veremos si es más que una declaración de intenciones, pero lo cierto es que su aura en los Grand Slam sigue intacta. Sinner, por su parte, no necesitó más de 101 minutos para arrasar a Vukic. Ambos parecen moverse por un carril distinto en medio del caos.

En medio del vendaval, España vuelve a dejar huella en la hierba de Londres. Por primera vez desde 2013, seis representantes nacionales estarán en tercera ronda. Alcaraz, Davidovich, Munar, Bouzas, Bucsa y Pedro Martínez han sellado su pase con autoridad y dibujan un panorama ilusionante. Este viernes, el murciano y sus compañeros buscarán seguir ampliando una participación que ya es histórica.

Es pronto para coronar a Wimbledon 2025 como el más difícil jamás disputado. Pero si el torneo sigue derribando favoritos a este ritmo, no hará falta mucha más evidencia. El All England Club, que parecía tenerlo todo controlado, se ha convertido en terreno minado. Y en ese campo de batalla, cualquier superviviente tiene derecho a soñar. @mundiario