Con Bryan Zaragoza más lejos que nunca, el Celta se fija en otra pieza para su proyecto

Una bandera del Celta de Vigo. / Pixabay
El club vigués pone el foco en reforzar el mediocampo con un viejo conocido de LaLiga.

El Celta de Vigo continúa afinando su planificación en este mercado de verano, con la mirada puesta tanto en Europa como en las carencias estructurales evidenciadas durante la pretemporada. Las dos derrotas iniciales han sido una llamada de atención: hay ilusión, pero también urgencias.

Aunque el fichaje estrella de Bryan Zaragoza aún no se concreta, el club ya ha reforzado la portería con Radu y ha cerrado incorporaciones importantes como las de Ferran Jutglà e Ilaix Moriba. Ahora, la dirección deportiva se enfoca en mantener el equilibrio en el centro del campo, una zona clave para que Giráldez pueda plasmar su estilo competitivo.

Según informa Estadio Deportivo, El club ha tanteado varias opciones para reforzar la posición de mediocentro defensivo, y la última en sumarse a esa lista es la del argentino Guido Rodríguez. Campeón del mundo con Argentina, el ex del Betis no ha encontrado estabilidad en el West Ham, donde empezó con protagonismo pero terminó el curso relegado al banquillo. Esa situación le ha llevado a plantearse una salida que le devuelva visibilidad de cara al Mundial de 2026, un escenario donde el Celta ha decidido moverse con sigilo, pero también con ambición.

El interés por Guido es firme, aunque no exento de obstáculos. El primero, su salario: en Londres cobra en torno a tres millones netos, una cifra inasumible para el Celta sin ayuda del club inglés o sin aligerar su masa salarial. Por eso, la operación depende en gran parte de que el West Ham acepte asumir parte de la ficha y de que el Celta logre colocar a alguno de sus jugadores prescindibles. La llegada del argentino, por tanto, es más un deseo que una inminencia, pero el contacto ya se ha producido y no se descarta que la negociación prospere si las piezas encajan.

Más allá de la ficha, el perfil de Guido encaja a la perfección en lo que busca Claudio Giráldez: un 5 con rigor táctico, capacidad de recuperación y experiencia internacional. Su conocimiento de LaLiga es un plus, y su deseo de volver a sentirse importante puede ser el aliado perfecto para seducirle. Aunque el foco principal del club sigue estando en reforzar el ataque, con el regreso de Borja Iglesias como gran prioridad, esta operación demuestra que el Celta no quiere quedarse corto en una temporada donde necesitará fondo de armario y jerarquía para sobrevivir en tres frentes.

Con dinero en caja tras la venta de Fer López y la opción ejecutada por Larsen, el club gallego tiene margen para moverse, pero sabe que deberá hilar fino si quiere atraer a jugadores del calibre de Guido Rodríguez. Europa es el gran escaparate, pero para competir de verdad no basta con ilusión: hace falta calidad contrastada y, sobre todo, decisiones valientes. @mundiario