Verstappen triunfa en Abu Dhabi y Mercedes asegura el subcampeonato
El sol se ocultaba en Yas Marina en Abu Dhabi, dando paso a la última carrera del 2023. Ha sido un año aburrido y monótono para muchos, emocionante para otros y, seguramente, muy especial para Max Verstappen. El dominio del piloto holandés con su RB19, al que cariñosamente llama “Rocky”, ha dejado sin oportunidades a pilotos y equipos, quienes desde la primera temporada aceptaron resignados que este sería un año sin opciones.
Como era de esperarse, Max cierra el año con su decimonovena victoria en 22 grandes premios, estableciendo otro récord al liderar 1000 vueltas en una misma temporada de Fórmula 1.
En la salida, Max se enfrentó a Charles Leclerc, piloto de Ferrari y su rival de años atrás en el karting. Verstappen no se jugaba nada, pero salió como suele hacer, como si en cada carrera se jugase el campeonato, al lado de un Leclerc que quería a toda costa asegurar el segundo puesto en constructores, especialmente después de un 2023 difícil tanto para él como piloto, como para Ferrari como equipo. Leclerc le dio pelea en la primera vuelta a un Verstappen que se defendió como nunca, en una batalla que dejó entrever la emoción del duelo entre dos magníficos pilotos. Una emoción de la que el dominio imbatible de Red Bull ha privado a los fans durante la mayor parte del año.
Charles logró mantener la segunda posición hasta el final, pero no fue suficiente a pesar de sus esfuerzos por su equipo. Con George Russell en tercer lugar y Checo Pérez con un gran ritmo remontando detrás, el monegasco abrió la radio y tomó el rol de estratega en Ferrari:
“Dime la diferencia entre Checo y Russell. Si es menos de cinco segundos, le daré el rebufo y le dejaré pasar”.
Charles sabía que necesitaba que Checo adelantara a Russell para sumar más puntos, especialmente después de que la estrategia con Carlos Sainz hubiese fallado completamente. El español tenía que remontar hasta la zona de puntos después de haberse clasificado decimosexto, pero la estrategia de paradas en boxes no resultó en absoluto, y Sainz terminó la carrera sin sumar ningún punto en un día crucial.
En la vuelta 48, las cosas se complicaron aún más para Ferrari cuando Pérez chocó con Norris al intentar adelantarlo, un incidente que la FIA consideró culpa del mexicano y que le valió una penalización, muy cuestionada, de 5 segundos. A pesar de que Pérez logró situarse tercero adelantando a Russell, el mexicano tendría que lograr un margen de más de 5 segundos sobre el piloto inglés para mantener esa posición y permitir a los rojos conseguir la segunda posición en el campeonato de constructores.
Cuando parecía que todo estaba perdido para Ferrari, Leclerc decidió intentar desesperadamente una última maniobra, una acción que reveló nuevamente el potencial del que todos hablan desde que entró en la categoría reina, un posible rival para Verstappen. El monegasco abrió la radio con Ferrari preguntando qué más podía hacer y, poco después, dejó pasar a Pérez a pocas vueltas del final para intentar darle él mismo ese margen de 5 segundos que, por muy poco, no logró.
El podio se cerró con Verstappen en primer lugar, Leclerc en segundo y Russell en tercero, asegurando el segundo puesto en constructores para Mercedes. El 2023 fue un año igualmente duro para la escudería inglesa, especialmente para George Russell, que aliviaba así la carga que pesaba sobre sus hombros por su mal rendimiento durante la temporada y que lo llevaba a sentirse responsable de casi perder esa posición para el equipo.
El 2023 llega a su fin, pero surge una pregunta más relevante que nunca: ¿habrá algún equipo capaz de romper el dominio de Red Bull y Max Verstappen? Lo descubriremos en el 2024.