Tino Fernández puede elegir entre seguir echando a más personas de su equipo o irse él
Una derrota vergonzosa en San Sebastián (5-0) hunde al Deportivo de La Coruña, que ya es el equipo más goleado de la Liga española. Todo un campeón de Liga con Lendoiro se arrastra ahora por los campos de España.
El problema del Deportivo de La Coruña es muy grave. No es nada nuevo –MUNDIARIO lleva meses advirtiéndolo, hasta hace poco en solitario– pero si no se hace algo, todo puede ser peor.
Esta vez, una derrota vergonzosa en San Sebastián (5-0) hunde al Deportivo, que ya es el equipo más goleado de la Liga española. La bochornosa goleada de la Real Sociedad al Dépor –noqueado– incluyó un doblete de Illarramendi, junto a tantos de Wilian José, Canales y Elustondo. Los donostiarras dejan al Deportivo de La Coruña hundido en los puestos de descenso y en el peor momento de la temporada. "Es un ridículo, es imposible hacerlo peor", admitió el propio entrenador del Deportivo, Cristóbal Parralo, tras el 5-0. "Aquí nadie se libra, desde la presidencia, la dirección deportiva y los jugadores", comentó el delantero Lucas Pérez, al atribuir responsabilidades.
Tino Fernández podría compensar ahora el feo que le hizo a Fernando Vázquez, al impedirle entrenar al equipo en Primera después de ascenderlo. Demostraría ser inteligente y tener fair play
Todo un campeón de Liga con Augusto César Lendoiro se arrastra ahora por los campos de España. Lo lógico en esta situación –más que lamentable–, es que Tino Fernández se plantee si sigue echando a más personas de su equipo o se va él. Una tercera opción –no hacer nada, salvo nuevos brindis al sol– puede ser peor.
En el primer supuesto puede prescindir del entrenador y en el segundo puede introducir cambios en el banquillo y en el vestuario e iniciar una transición ordenada, ya pilotada por una persona con unos mínimos conocimientos de fútbol, afinidad con los socios y accionistas del club y capaz de levantar el ánimo de la plantilla. Alguien del perfil de Fernando Vázquez, por ejemplo, que ya tiene experiencia en la materia. De paso, Tino Fernández compensaría así el feo que le hizo al técnico de Castrofeito, al impedirle entrenar al equipo en Primera División después de ascenderlo. El presidente demostraría ser inteligente y tener fair play.
Del partido ante la Real Sociedad –"desastroso", según los propios jugadores, y "ridículo", para el entrenador– no se salva nadie, pero el problema del Deportivo no solo está abajo. MUNDIARIO lleva meses alertando del problema, que empieza por arriba. Lo cierto es que el caos interno se apoderó del Deportivo, en la plantilla y en los despachos, lo cual evidencia que precisa un borrón y cuenta nueva si quiere seguir en Primera División. Y todo ello a sabiendas de que la deficiente planificación del Dépor puede tener no solo consecuencias deportivas como ya ha explicado este periódico.
Tino Fernández tiene la palabra. Ha tenido éxito en su compañía –ahí está la cotizada Altia para demostrarlo– y no tiene ninguna necesidad de seguir fracasando en una gran empresa que no es suya sino de muchos miles de personas, entre ellos él, que en el Deportivo solo es uno más. @mundiario