Sophia Flörsch se convierte en la primera mujer en puntuar en la Fórmula 3

Sophia Flörsch. / Twitter
La piloto de Alpine F1 Academy ha empezado a romper el techo de cristal que ha impedido que hasta hoy ninguna mujer llegase a correr en Fórmula 1.

Sophia Flörsch, la única mujer participante en el mundial de Fórmula 3, ha hecho historia al convertirse en la primera piloto femenina en puntuar en esta categoría. Tras remontar 29 puestos a lo largo del fin de semana en el mágico escenario del Gran Premio de Bélgica, Sophia volvió a dejar su huella.

La piloto ya había alcanzado este hito unas semanas antes, pero se le escapó por culpa de una penalización. Esta vez, sin embargo, no solo ha conseguido puntos para el campeonato de pilotos, para sí misma y para su equipo, sino también para todas las mujeres que aspiran a tener una carrera profesional en el automovilismo, cuyos sueños han sido rechazados y cuyas capacidades han sido cuestionadas.

Todo ello en un deporte donde hasta hace muy poco ni siquiera estaba en la mente de la gente que una mujer pudiera participar en Fórmula 3, en situación de igualdad con los pilotos masculinos.

LA IMPORTANCIA DE LA VISIBILIDAD

Desde pequeña siempre me han gustado los deportes, y siempre anhelaba encontrar modelos con los que identificarme. Mis ídolos masculinos forjaron mi pasión: Nadal, Michael Jordan, Hamilton y Alonso... los mismos que seguían mi padre y mis amigos varones. Todos hombres. Todos campeones.

Serena Williams.

Pero luego llegó Serena Williams, que se abrió paso con sus logros personales y, con la ayuda del poder de comunicación de Nike, encarnó la visibilidad de una campeona. En ella encontré la pieza que me faltaba: un espíritu feroz, apasionado y decidido que encajaba con el mío.

Cada día, Sophia se convierte en un modelo a seguir para las jóvenes que quieren ser pilotos o que simplemente sienten pasión por este deporte. Cada vez que un comentarista de televisión la menciona, cada vez que su nombre aparece en la parrilla, demuestra que es posible estar ahí. Ella está ahí y progresa.

Hace unos años, nuestra presencia se limitaba a acompañar al piloto en la parrilla y sostener un paraguas. Ahora corremos con ellos y les ganamos. Porque al fin somos parte de la carrera.

Puede que no sea la carrera más fácil, a veces parece casi imposible cruzar la línea de meta. Pero llegaremos. Llegaremos a la Fórmula 1. Gracias, Sophia. @mundiario