Sinner sorprende y elimina a Djokovic del Abierto de Australia

Novak Djokovic y Jannik Sinner se saludan después de la semifinal. / @AustralianOpen

El italiano desgastó físicamente a Djokovic y dejó en evidencia la diferencia de edad (22 ante 36). Atacó desde el primer juego y no permitió la reacción del serbio.  

Sorpresa. El italiano Jannik Sinner, sexto del ranking mundial de la ATP, expuso al serbio Novak Djokovic (1) a su peor versión para vencerlo en cuatro sets de 6-1, 6-2, 6-7 (6) y 6-3 y eliminarlo del Abierto de Australia. El derecho de 22 años jugará su primera final de Grand Slam.

Sinner sorprende en la cancha dura del Melbourne Park al dejar por fuera al número uno del mundo y actual campeón del torneo. El italiano jugó el mejor partido de su carrera en el mejor escenario posible para dejar casi sin argumentos a quien es considerado el hombre de hierro del tenis mundial.

¿Cómo lo hizo? Buena pregunta. Estadísticamente la única diferencia marcada estuvo en los puntos de recepción (46 ante 28), es decir, que Sinner leyó muy bien el servicio del serbio y lo contraatacó con firmeza. Además terminó con un elegante 84% de puntos ganados en su primer servicio y cerró con nueve aces.

Ganar las dos primeras mangas 6-1 y 6-2 ya era un literal varapalo. Pero que Djokovic tuviera que acudir al tie-break (7-6) para poder ganar su partido ya confirmaba lo peor. No era una remontada sino una defensa del orgullo y una muestra de carácter.

Djokovic venía de jugar sus partidos de octavos y cuartos de final bajo el inclemente sol de Melbourne y soportó temperaturas por encima de los 33 grados centígrados. En pista dura el calor de la cancha aumenta entre tres o cinco grados.

Sinner salió desde el primer minuto con el objetivo de desgastar a Djokovic en lo físico con puntos largos y pelotas al fondo de la cancha. Lo hizo correr también con el juego en la red y dejó en evidencia la diferencia de edad (36 contra 22).

La victoria de Sinner no es una más. Acaba de vencer al campeón invicto durante 33 partidos en el torneo y quien tenía 2.195 días sin saborear la derrota.

Con un tenis practico, sin muchos adornos Sinner se gana los elogios del circuito por ser un pasador de bolas serial, es decir, tiene un saque con eficiencia, se las arregla para leer el servicio de su rival y devolver con agresividad y corre toda la cancha. Un literal dolor de cabeza instalado en la final. @mundiario