Sesenta yardas por el “sueño americano”

William Ceballos
El béisbol en Venezuela es una opción para la movilidad Social./ William Ceballos

Un banquete se dieron las 30 organizaciones de las Grandes Ligas al chequear a unos 110 prospectos de las distintas academias de béisbol que se asientan en el Zulia, provincia al occidente de Venezuela. El futuro de la pelota en el país sudamericano, está más que garantizado.

Sesenta yardas por el “sueño americano”

¡Puuf, puuff, puufff! Así sonaba la mascota del receptor al recibir el impacto de 90 millas de un imberbe que buscaba impresionar a unos 30 cazatalentos de las Grandes Ligas que asistieron al show case  que se efectuó en las inmediaciones del complejo deportivo Luis Machado Bohórquez, en Maracaibo.

Receptores, infielders, jardineros y lanzadores fueron divididos en grupos en distintos puntos del diamante para ser evaluados por los scouts que buscaban “la carne fresca” que engrosará el sistema de granjas de las organizaciones de la Major League Baseball (MLB).

La granja de las Águilas del Zulia, equipo profesional del béisbol venezolano, por momentos se confundía como un parque para hacer picnic, pues padres y amigos organizaron una logística envidiable para que su muchacho no pasara calamidades en un día tan importante en su incipiente carrera deportiva.

“Mijo aquí tenéis el Gatorade. Te conseguí tus guantines favoritos, échate más protector solar  pa’ que estéis cómodo en el campo”. Eran las frases que más se escuchaban detrás de la verja del diamante que sirve como campo de entrenamiento de las Águilas del Zulia.

Mucho sacrificio para el ‘Sueño Americano’

En estas demostraciones de talento hay mucho en juego. Una casa, pagar la hipoteca, cambiar de estrato social y hasta poder costearse un tratamiento hospitalario son a veces el peso que debe tener un prospecto cada vez que corre las 60 yardas para marcar los codiciados seis flat que piden los estándares del “jugador ideal”.

“Nosotros somos  seis y venimos de Machiques para ver y apoyar a Jefferson Mercado”, un receptor de 15 años que volaba el trayecto marcado para demostrar a los buscatalentos la velocidad aspirada.

A Jhonny Ortega se le acercó una dama tras la carrera de Mercado y preocupada le preguntó: ¿cuánto marcó? Y Ortega le respondió 6.08.

Como los Ortega unas 400 personas tenían las mismas expectativas con sus muchachos.

 Talento por ver

Jimmy Michael, coordinador de la Major League Baseball en Venezuela, era el jefe de expedición de veedores que venían a tantear el mejor material peloteril en el Zulia con la premisa de escoger unos  20 peloteros para las siguientes pruebas que estaban por venir.

“Estamos muy contentos con todo el entusiasmo que han mostrado los muchachos aquí en el campo y vimos mucha capacidad atlética de su parte”, comentó el ejecutivo de la MLB en el país.

“Lo que buscamos es que nos muestren todas sus capacidades en las distintas posiciones del campo y que cada uno de los chamos tengan las mismas condiciones de oportunidad para mostrarse y captar la atención de una organización en las Grandes Ligas”, sostuvo Michael.

Disciplina para llegar al éxito

“Para poder avanzar en esta fiesta tienen que aprender a ir formándose”, fueron las palabras de Álvaro Vegas a  los chamos que esperaban en el dogout un chance para salir al terreno.

Álvarez es el encargado de la seguridad y literalmente era un perro de caza para hacer respetar las normas preestablecidas en el evento.

Y su trabajo no era fácil pues debía mantener el orden ante una camada de 110 muchachos.

Un diamante a la vista

Un pelotero que llamó la atención de cuatro organizaciones fue el campocorto Andrés Parra, quien con cada lance en las praderas cortas dejaba más que impresionado a los veedores.

“Tiene todas las herramientas que los scouts buscan. Velocidad, buen brazo y contacto son su carta de presentación”, explicó Rodney Dun parte de la academia.

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