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Sergio Marcos, la extraordinaria virtud de la paciencia y del saber esperar

Las rotaciones de Marcelino García Toral, técnico del Villarreal, han posibilitado que Sergio Marcos debute y sea importante en la élite del fútbol a sus 23 años.

Sergio Marcos, la extraordinaria virtud de la paciencia y del saber esperar
Sergio Marcos, durante un partido con el Villarreal. / 100x100fan.com
Sergio Marcos, durante un partido con el Villarreal. / 100x100fan.com

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Alberto Ardila

Alberto Ardila

Analista de fútbol en MUNDIARIO.

Las rotaciones de Marcelino García Toral, técnico del Villarreal, han posibilitado que Sergio Marcos debute y sea importante en la élite del fútbol a sus 23 años.

 

El fútbol siempre da una segunda oportunidad. Y si no, que se lo pregunten a Sergio Marcos González. Con ficha del equipo filial del Villarreal, este centrocampista natural de Guadalajara, ha cumplido a sus 23 años recién cumplidos el sueño de todo profesional del deporte rey, debutar en Primera División. Su última aparición tuvo lugar ni más ni menos que en el Santiago Bernabéu el pasado domingo, y, además, como titular.

El camino hasta poder enlazar tres titularidades consecutivas en Liga BBVA con el equipo groguet no ha sido sencillo. Salió hace tres temporadas de la cantera del Atlético de Madrid, donde nunca terminaron de apostar por él. El Villarreal se interesó por sus servicios y lo unió a su equipo filial, actualmente en Segunda 'B'. Fue poco a poco entrando y ganando presencia e importancia en los planes en la segunda plantilla del 'Submarino' hasta explotar definitivamente el pasado año. 

Los de Castellón de la Plana están firmando un año espectacular. Estan inmersos aún en tres competiciones y Marcelino ha logrado plasmar un año más sobre el terreno de juego su praxis futbolística. Sin embargo, el hándicap de disputar tantos partidos trae consigo el habitual desgaste y fatiga acumulada, así como lesiones y diversas dolencias musculares de algunos futbolistas clave en los esquemas del entrenador.

No obstante, lejos de suponer un problema o de ser reacio a ellas, el técnico asturiano ha sabido dosificar los esfuerzos de sus jugadores a la perfección, rotándoles a menudo. De esta manera, nos hemos acostumbrado a ver dos equipos diferentes del Villarreal; uno en sus choques de Europa League y Copa del Rey y otro en los de Liga BBVA.

Prioridad, Europa

Así las cosas, Marcelino ha decidido poner en liza a su equipo titular en el escenario europeo y en sus enfrentamientos de Copa. Los Mario, Musacchio, Víctor Ruíz, Trigueros, Jonathan Dos Santos, Cheryshev, Vietto y Uche son sus apuestas firmes e innegociables, los que juegan los partidos clave y sobre los que recae la responsabilidad de sacar adelante los partidos.

Por otro lado, está la cara 'b' del 'Submarino', aquella que da minutos a los jugadores menos habituales pero les otorga la misma responsabilidad, amén de la confianza que se tiene en ellos. Es en el escenario de competición doméstica donde aparecen los nombres de Rukavina, Dorado, Bailly, Tomás Pina, Moi Gómez, Joel Campbell, Gerard Moreno, Gio Dos Santos o el mencionado Sergio Marcos.

Sería necio negar que el equipo no pierde frescura y peligro sin sus principales estrellas sobre el campo, pero es igual de cierto que los que salen en Liga dejan el pabellón muy alto y compiten con un gen ganador al alcance de pocos equipos. Valga como muestra el prestigioso empate cosechado en el Santiago Bernabéu ante todo un Real Madrid, donde los menos habituales rindieron y le pusieron las cosas muy difíciles al actual líder de la competición.

La dulce sucesión en la medular 'groguet'

Un factor determinante para la irrupción de Sergio Marcos en el once titular del Villarreal fue la grave lesión de Bruno Soriano a mediados de febrero. El alma y capitán del equipo, y uno de los futbolistas más importantes de su historia, sufría en el Camp Nou una rotura de su peroné derecho que le tendría de baja de dos a tres meses.

La baja del internacional español suponía un quebradero de cabeza importante para Marcelino, que perdía a su líder y continuación sobre el rectángulo de juego. Tomás Pina y Manu Trigueros no iban a ser capaces de aguantar todos los minutos que aún le quedaban por disputar al Villarreal, por lo que el asturiano decidió echar mano al equipo filial.

Ahí encontró a Sergio Marcos, ese centrocampista que el Atlético de Madrid deshechó en su día y del que dentro de la entidad se manejan informes muy positivos. La visión de juego y su agilidad mental y de piernas definen el juego del alcarreño e hicieron que el técnico del primer equipo confiase en él para suplir la ausencia de Bruno.

Fue hace tres jornadas cuando sorprendía alineándolo de inicio en Vallecas ante el Rayo. En ese partido que el Villarreal perdió por 2-0, el centrocampista fue el único jugador que se salvó de la quema y que mantuvo el tipo pese a ser debut en la élite del fútbol español; se convirtió en la mejor noticia para los intereses del 'Submarino'.

Desde entonces ha encadenado tres titularidades consecutivas y en todos los choques ha demostrado tener capacidad de liderazgo y habilidad más que de sobra para hacer jugar a sus compañeros. Es igual de verdadero que no tiene la misma incidencia y trascendencia que Bruno Soriano en el juego, como que en un futuro a medio-largo plazo será su relevo y sucesor en el once del Villarreal. Su fútbol ilusiona en Castellón y su entenador ha apostado descaradamente por su juventud y hambre de éxitos; la fórmula promete y el conjunto amarillo es el beneficiado.